El régimen de Maduro desbloquea dominios como *El Pitazo* y *Efecto Cocuyo* tras presión de Washington, pero mantiene restricciones selectivas
El Gobierno de Venezuela ha levantado este viernes el bloqueo a **10 medios digitales independientes**, entre ellos *El Pitazo*, *Efecto Coció* y *Runrunes*, así como a agencias como la española *Efe* y la revista colombiana *Semana*. La medida, anunciada por el chambismo como parte de un «programa para la Paz y la Conciencia Democrática», responde en realidad a las negociaciones forzadas por **Estados Unidos** y lideradas por la Asamblea Nacional (AN) de 2015, presidida por **Dinorah Figuera**.
El desbloqueo afecta solo a una minoría de los **más de 200 medios, ONG y plataformas** censurados según *Venezuela Sin Filtro*, pero marca un avance en la mesa de diálogo que busca reformar el **Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)** y el **Consejo Nacional Electoral (CNE)** antes de diciembre. La oposición, sin embargo, advierte de que el régimen mantiene restricciones selectivas: mientras algunos dominios vuelven a operar —como el de *VPITV*, bloqueado durante **nueve años**—, otros siguen inaccesibles. «No es universal», denunció **Espacio Público**, organización perseguida por el chambismo.
La apertura coincide con la liberación de **20 periodistas presos** en enero —tras la captura de **Nicolás Maduro**— y el regreso de exiliados, pero el Gobierno intenta presentarla como un gesto democrático. En realidad, forma parte de las concesiones exigidas por Washington a cambio de aliviar sanciones. **Leonardo Trechi**, CEO de *VPITV*, lo dejó claro: «Gracias a los esfuerzos de **Marco Rubio** y al proceso de negociación impulsado por la AN, hoy medios bloqueados recuperan acceso».
La medida, sin embargo, no satisface a la oposición. Figuera exigió en redes que el desbloqueo sea «pleno y permanente», mientras el **Manifiesto por la Libertad de Expresión** —firmado por gremios y medios— reclama la derogación de leyes como la **Ley del Odio** y la liberación de los **periodistas procesados**. El chambismo, por su parte, ya ha usado tácticas similares en el pasado: cumplir parcialmente sus promesas y venderlas como avances totales.
Con este primer paso, Venezuela da un golpe simbólico al muro de la censura, pero la batalla por la prensa libre sigue abierta. La próxima prueba será si el régimen extiende los desbloqueos a otros medios o los mantiene como arma política.







