El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, califica la operación como ‘única’ y EE UU pide parar la campaña contra la flota rusa en la sombra
El ataque nocturno contra la base naval rusa en Novorossiysk se enmarca en la ofensiva de verano que Kiev ha lanzado contra la denominada flota fantasma rusa, formada por barcos sin bandera que el Kremlin utiliza para sortear las sanciones internacionales y exportar su petróleo.
Según funcionarios ucranianos, la ofensiva de verano tiene como objetivo debilitar la capacidad de la flota rusa para exportar petróleo y gas, lo que podría afectar significativamente la economía rusa.
La ofensiva de verano también tiene como objetivo desestabilizar los mercados del crudo, ya de por sí afectados por la guerra en Irán, y perjudicar a empresas estadounidenses que tienen intereses en la región.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha calificado la operación como ‘única’ y ha destacado que se utilizaron drones-misil Palianytsia, misiles Neptune y drones acuáticos para golpear los objetivos marcados.
Fuente: La Razón (Internacional)







