El incendio en la región de Vladímir eleva a 18 los ataques ucranianos contra el «Amazon ruso», al que Kiev acusa de vender equipamiento militar.
Ucrania atacó este lunes otro centro logístico de Wildberries, el «Amazon ruso», situado a 150 kilómetros de Moscú, según informó la compañía. El ataque, el decimoctavo contra instalaciones de la empresa, provocó un incendio en un almacén de la región de Vladímir y obligó a evacuar al personal, sin que se reportaran víctimas mortales.
Wildberries confirmó en su canal de Telegram que «debido al ataque contra una instalación logística de la compañía en la región de Vladímir se desató un incendio. El personal fue evacuado». La empresa aseguró que los bomberos trabajan en el lugar y que «las cadenas logísticas han sido reorganizadas, la recepción de suministros y despacho de pedidos se llevan a cabo en otras instalaciones».
El gobernador local, Alexandr Avdéev, precisó que los drones ucranianos atacaron un almacén en el distrito Sobinski y señaló en la red de mensajería rusa MAX que hay al menos un herido. El número de almacenes dañados se acerca a la veintena, según el recuento de la propia compañía.
La campaña contra el «Amazon ruso»
Ucrania ha intensificado en las últimas semanas los ataques contra Wildberries, a la que acusa de vender equipamiento militar. La empresa, considerada el mayor minorista en línea de Rusia, opera una red de centros logísticos en todo el país, y su presunta colaboración con el esfuerzo bélico ruso la ha convertido en objetivo prioritario para el Ejército de Zelenski.
El Ministerio de Defensa ruso informó de que durante la pasada noche las defensas antiaéreas «interceptaron y aniquilaron» 131 drones ucranianos de ala fija sobre diez regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar Negro. Este balance refleja la magnitud de la ofensiva aérea ucraniana, que busca golpear infraestructuras logísticas y militares en territorio ruso.
Consecuencias para la logística rusa
Los repetidos ataques contra Wildberries obligan a la compañía a reorganizar constantemente sus cadenas de suministro, como reconoció en su comunicado. La afectación de almacenes clave cerca de Moscú podría retrasar la entrega de pedidos en una de las mayores plataformas de comercio electrónico de Rusia, aunque la empresa asegura que la actividad continúa en otras instalaciones.
La campaña ucraniana también tiene un componente simbólico: golpear a una empresa emblemática del sector tecnológico ruso, vinculada al entorno del Kremlin, mientras la guerra se prolonga. La insistencia en este objetivo subraya la estrategia de Kiev de dañar la economía rusa y su capacidad logística, más allá del frente militar.
Fuente: El Debate







