La alcaldesa Goretti Sanmartín presentará un plan al Arzobispado tras alertar el director de la Fundación Catedral de la necesidad de medidas urgentes
La alcaldesa de Santiago de Compostela, **Goretti Sanmartín**, anunció este viernes que en las «próximas semanas» se presentará al Arzobispado un **plan concreto para gestionar los flujos de acceso a la Catedral**, una medida impulsada tras las colas masivas que se repiten en la basílica. La decisión llega tras las advertencias del **director de la Fundación Catedral de Santiago**, Daniel Lorenzo, quien este jueves reiteró la necesidad de tomar medidas para reducir la saturación.
El plan, aún en desarrollo, busca **evitar aglomeraciones** que afectan tanto a peregrinos como a turistas, un problema que se agrava en temporada alta. La Catedral de Santiago, con más de **12 millones de visitantes anuales** (según datos previos a la pandemia), ya había registrado en 2023 **listas de espera de hasta 3 horas** en horarios punta, según informes internos citados por medios locales. La Fundación Catedral, dependiente del Arzobispado, ha solicitado en varias ocasiones **refuerzo de seguridad y organización de turnos**, aunque hasta ahora no se había concretado una solución.
La iniciativa de Sanmartín, que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento, **marca un giro en la gestión turística** de la ciudad. Hasta ahora, las medidas se limitaban a campañas de concienciación, pero la presión de los flujos —especialmente en el Año Santo Compostelano (2027)— exige acciones más contundentes. El plan incluirá, según adelantó la regidora, **protocolos de acceso prioritario para peregrinos** y **horarios escalonados para grupos**, aunque aún no se ha confirmado si se aplicarán restricciones a visitantes sin credencial.
La Catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad, es el **principal motor económico de Galicia**: genera **más de 1.200 millones de euros anuales** en turismo (datos de la Xunta de 2025). Sin embargo, la saturación **arriesga su sostenibilidad a largo plazo**, según expertos consultados por el Ayuntamiento. La presentación al Arzobispado será clave: si no hay acuerdo, el consistorio podría **activar medidas unilaterales**, como la limitación de entradas en horas pico, algo que ya se estudia en otras ciudades con monumentos saturados, como Roma o París.





