La ministra de Sanidad alerta de la fragmentación mundial y pide reforzar la cooperación ante brotes como el ébola en RD Congo
La ministra de Sanidad, **Mónica García**, ha abogado este lunes en la ONU por una **Organización Mundial de la Salud (OMS) centralizada y con capacidad de respuesta rápida**, en un contexto marcado por la **fragmentación global** y brotes como el **ébola en la República Democrática del Congo** o la crisis humanitaria en **Gaza**, que debilitan la capacidad de detección temprana de nuevas amenazas.
Durante la **Reunión de Alto Nivel sobre Pandemias** en la Asamblea General de Naciones Unidas, García ha subrayado que España respalda el **acuerdo de la UE** y ha urgido a culminar **antes de 2027 el anexo PABS** (sistema de acceso a patógenos y reparto de beneficios), evitando el dilema entre **velocidad y equidad**. Se necesita ambas, declaró, recordando que en 2023 se logró un consenso basado en **cooperación, solidaridad y acción multilateral** —un acuerdo que, según advirtió, tres años después sigue siendo clave en un mundo más dividido.
El **Anexo PABS** —pendiente de aprobación en el marco del **Acuerdo sobre Pandemias**— busca garantizar que países en desarrollo accedan a vacunas y tratamientos sin barreras económicas, pero su tramitación se ha ralentizado por disputas entre potencias. García vinculó su urgencia con el riesgo de que **la desconfianza entre naciones** (como la actual crisis en Gaza) genere «agujeros» en la respuesta global: un virus no pide papeles y dejar fuera a quien no los tiene abre un agujero en el escudo de todos, advirtió, criticando indirectamente a gobiernos que priorizan intereses nacionales sobre la **protección colectiva**.
El discurso de García llega en un momento de **tensión en la OMS**, donde países como EE.UU. y China han bloqueado reformas para agilizar la respuesta a emergencias. Mientras, la **UE** —que ya actuó en nombre de sus Estados miembros durante la COVID-19— busca liderar iniciativas como el PABS, aunque su implementación depende de que **23 países, incluyendo España, ratifiquen el acuerdo antes de finales de 2026**. La ministra no mencionó plazos concretos, pero insistió en que la amenaza de mañana —señaló, sin especificar— requiere **coordinación inmediata**, no solo declaraciones políticas.
**¿Quién sale perjudicado?** Países en desarrollo, como los afectados por el ébola en RD Congo (con **27 muertes confirmadas en 2026**, según la OMS), que dependen de donaciones para contener brotes. **¿Qué precedente existe?** El **Acuerdo sobre Pandemias** (aprobado en 2024) es el primer tratado global con mandato legal para prevenir crisis sanitarias, pero su eficacia depende de anexos como el PABS. **¿Qué se juega España?** Mantener su papel como **mediadora en la UE** y evitar que la **polarización geopolítica** (ej. bloqueo de EE.UU. a fondos para Gaza) paralice avances. **¿Qué pasa después?** La declaración política aprobada hoy en la ONU será evaluada en la **Reunión del Comité Ejecutivo de la OMS en enero 2027**, cuando se decida si el PABS se aprueba con sus términos actuales o se abre a negociaciones que podrían alargarlo hasta 2028.




