El presidente del Gobierno reclama a los grupos de la investidura que superen sus vetos y convaliden el real decreto ley el próximo martes en el Congreso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó el viernes a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para convalidar el real decreto ley sobre vivienda. Lo hizo durante un mitin del PSOE en Getafe, donde se dirigió directamente a Maricarmen Abascal, la anciana desahuciada de un piso en Madrid cuyo caso ha generado una ola de indignación social. Sánchez aseguró que el Ejecutivo trabaja contra reloj para llevar la norma al Consejo de Ministros el próximo martes.
La aprobación del decreto ley no está garantizada. El texto busca facilitar el acceso a la vivienda, evitar los desahucios de las personas más vulnerables y actuar contra los fondos buitre. Sumar ha exigido que salga adelante «sí o sí» y ha amenazado con boicotear la cita si no es así. Todo sigue pendiente de las negociaciones de última hora con los grupos de la investidura, imprescindibles para convalidar la iniciativa en el Congreso. En singular, con Junts.
El líder socialista apeló a estas formaciones para que superen sus vetos cruzados y pacten las medidas. «Pido a los grupos parlamentarios que hagamos un último esfuerzo para que sea convalidado en el Parlamento, por Maricarmen y por los millones de españoles que sufren la crisis de la vivienda», declaró. Y añadió: «¡Porque no es una cuestión de ideología, es una cuestión de humanidad!».
El PSOE convierte la acampada de Sol en arma electoral contra Ayuso
Ante el nuevo ciclo electoral de 2027, Sánchez busca transformar las protestas por la vivienda en votos contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, el PP y Vox. Una acampada en la Puerta del Sol emula la del 15-M de 2011, que le estalló en las manos a José Luis Rodríguez Zapatero. El líder socialista volvió a poner el foco en la compra de un ático de lujo con el que se enredó la presidenta madrileña: «Ayuso quiso tener un nido, pero de buitres», criticó. «Ya sabemos cuál es la política de vivienda de Ayuso y el PP: comprarle un ático», insistió.
También elevó el tiro contra Alberto Núñez Feijóo, que puso tierra de por medio ante esta controversia. «Insultos, todo lo que queráis; pero sobre el aticazo de Ayuso, ni pío», le reprochó. «Tienen dinero para comprarle un aticazo a Ayuso de más de seis millones de euros y no tienen dinero para proteger a Maricarmen y a otras muchas personas vulnerables, en la Comunidad de Madrid y en todos los territorios donde gobierna el PP con Vox», denunció.
Sánchez sostuvo que esta situación se puede acabar en apenas ocho meses, en las elecciones municipales y autonómicas del próximo mayo, votando al PSOE. Entre otras cuestiones, para tratar de poner fin a más de 30 años de gobiernos del PP en la Comunidad de Madrid. El mitin de Getafe, capital del gran sur de Madrid donde gobierna el PSOE con la alcaldesa Sara Hernández, sirvió para impulsar las aspiraciones de los candidatos socialistas a las elecciones de mayo. Y al ministro Óscar López, líder del PSOE de Madrid, en su difícil reto de enfrentarse a Ayuso en las urnas.
Óscar López contrapone las marchas por Maricarmen a las de Ceuta
El PSOE contrapone las manifestaciones por el caso de Maricarmen a las concentraciones de la derecha por Ceuta, como la que el sábado se volvió a celebrar en Madrid. «El PP y Vox han querido llenar las calles de odio y de insultos, y las calles se han llenado de dignidad y de gente que quiere un mundo mejor», advirtió Óscar López. Tanto en defensa de Gaza como de Maricarmen y el derecho a la vivienda, la sanidad y la educación públicas. «Siempre hemos estado ahí, miles de socialistas de todas las generaciones estamos en todas esas manifestaciones. Y ahora toca llenar las urnas de dignidad», demandó. Con un pronóstico: «En Madrid van a gobernar los de las calles, y no los de los áticos».
La convalidación del decreto ley exige mayoría en el Congreso, un umbral que el Gobierno no alcanza con sus socios habituales si Junts mantiene su veto. La formación independentista ya ha bloqueado otras iniciativas legislativas del Ejecutivo en esta legislatura, lo que convierte cada votación en una negociación de última hora. El desalojo de Maricarmen Abascal ha añadido presión social sobre un asunto, la vivienda, que figura entre las principales preocupaciones de los españoles en los sondeos.
El desenlace de la votación del martes medirá la capacidad del Gobierno para sostener su agenda legislativa en minoría parlamentaria. También servirá de termómetro del pulso entre Sánchez y Ayuso a ocho meses de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, en las que el PSOE de Madrid aspira a arrebatar al PP una Comunidad que gobierna desde hace más de tres décadas.






