Un informe policial del 29 de julio alertaba del «riesgo extremo» de entradas masivas a nado y saltos a la valla
Los ministros de Defensa, Margarita Robles, y de Interior, Fernando Grande-Marlaska, mantuvieron una actitud de total indiferencia mutua durante el Pleno del Congreso este jueves en Madrid, sin dirigirse la palabra ni cruzarse la mirada en toda la sesión.
La crisis en Ceuta ha agravado las tensiones previas entre ambos, especialmente tras las versiones opuestas que ofrecieron la semana pasada sobre las alertas previas a la invasión de los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma. Robles defendió a los agentes del CNI, mientras que Grande-Marlaska no respaldó a los suyos.
Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional, fechado el 29 de julio, advertía literalmente del «riesgo extremo» de «entradas a nado + salto a la valla de forma coordinada», la víspera del asalto masivo.
Además, Robles no aplaudió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en varios momentos en los que sí lo hicieron el resto de sus compañeros de bancada, lo que refuerza la percepción de división en el Ejecutivo.
Entre ambos ministros, el titular de Hacienda, Arcadi España, apareció incómodo en varias ocasiones, al ser el único que los separaba físicamente en el banco azul.
El miércoles, se hizo público el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras, fechado el 29 de julio, que detallaba el riesgo extremo de entradas masivas a nado y saltos coordinados a la valla, lo que puso de relieve la gravedad de la situación antes del asalto masivo.
Fuente: El Debate







