El expresidente catalán incorpora al procedimiento la sentencia del TJUE que anula la afectación a fondos europeos por la secesión
Carles Puigdemont ha presentado nuevas alegaciones ante el Tribunal de Cuentas para solicitar la absolución de la responsabilidad contable que podría derivarse del 1-O y la acción exterior del Govern, incorporando al procedimiento el último auto del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena. El escrito, al que ha tenido acceso El Periódico, argumenta que, al declarar el Supremo que la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UJUÉ) descarta la afectación a fondos europeos por la secesión, el órgano fiscalizador debe seguir esa misma línea.
La defensa de Puigdemont, ejercida por el abogado Gonzalo Boye, sostiene que, aunque el Tribunal de Cuentas es un órgano autónomo, si el Supremo ha rechazado la objeción sobre la afectación de intereses financieros de la UE, el órgano contable también debe hacerlo. Según el escrito, el concepto interpretado por la Gran Sala del UJUÉ vincula al órgano penal que no lo solicitó, y, por tanto, debe vincular también al Tribunal de Cuentas, que fue el que delimitó inicialmente los hechos.
Este movimiento forma parte de una estrategia legal prolongada para lograr la amnistía y la absolución de Puigdemont, quien enfrenta un proceso por presunta responsabilidad contable derivada de los hechos del 1 de octubre de 2017 y las acciones del Govern en el ámbito internacional.
El marco legal: Tribunal de Cuentas y la afectación a fondos europeos
El Tribunal de Cuentas es el órgano fiscalizador de las cuentas públicas en España, con competencias para determinar si los responsables políticos han incurrido en irregularidades contables. En este caso, la clave radica en la sentencia del UJUÉ de 2023, que declaró que la secesión unilateral no afecta a los fondos europeos, un argumento que Puigdemont ahora intenta trasladar al Tribunal de Cuentas.
El auto de Pablo Llarena, juez del Tribunal Supremo, refuerza esta posición al señalar que, tras la sentencia europea, «no puede seguir apreciándose la afectación de los intereses financieros de la Unión por la sola hipótesis de una disminución de la contribución española derivada de la secesión». Este argumento es central en la estrategia de Puigdemont, quien busca que el Tribunal de Cuentas siga la misma línea que el Supremo.
Implicaciones políticas y legales
La incorporación de este auto al procedimiento del Tribunal de Cuentas podría tener un impacto significativo en el caso. Si el órgano fiscalizador acepta el argumento, podría archivar la investigación o declarar la falta de responsabilidad contable de Puigdemont. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas no está obligado a seguir las conclusiones del Supremo, lo que añade incertidumbre al proceso.
Para los observadores del caso, este movimiento refuerza la estrategia de Puigdemont de utilizar los tribunales europeos y españoles para debilitar las acusaciones en su contra. La decisión del Tribunal de Cuentas será clave para determinar si el expresidente catalán logra evitar una condena por su papel en el 1-O y las acciones del Govern.
Mientras tanto, el Gobierno español y las instituciones europeas mantendrán una postura de cautela, observando cómo evoluciona el proceso sin pronunciarse públicamente sobre los argumentos legales presentados.







