Isabel Rodríguez defiende que los presidentes pueden usar viviendas públicas, pero critica que Ayuso gaste dinero madrileño en un ático de 300 m² mientras el PP denuncia un ‘chiringuito’ de 13.000 millones en Casa 47
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, defendió este miércoles en el Congreso que es legítimo que cualquier presidente o cargo público disponga de una vivienda pública con carácter residencial, pero rechazó que sea aceptable «gastarse el dinero de los madrileños para el ático de la señora Ayuso». Sus declaraciones llegaron tras las acusaciones del diputado del PP Sergio Sayas, quien cuestionó la hipocresía de la bancada azul por vivir en la bancada azul vive en casoplones de más de 300 metros cuadrados comprados con fondos públicos.
Rodríguez insistió en que Alberto Núñez Feijóo debería condenar públicamente a Isabel Díaz Ayuso por utilizar fondos públicos para adquirir un ático de más de 300 metros cuadrados. La ministra vinculó el caso con la situación de personas como Maricarmen, a quien acusó de enfrentar un desahucio por la la inacción del Gobierno del Gobierno central. Mientras, Sayas acusó al Ejecutivo de convertir la vivienda en un «privilegio inaccesible» y criticó el «despilfarro» de 1.500 millones de euros en un portal para anunciar 800 viviendas, frente a los 13.000 millones invertidos en Casa 47, un proyecto que el PP califica como un «chiringuito» para colocar cargos socialistas.
El debate se enmarca en un contexto de tensiones por el uso de fondos públicos en viviendas de altos cargos. Según datos del PP, el ático de Ayuso —adquirido en 2024 por 2,3 millones de euros— supera en tamaño y coste a las viviendas asignadas a otros presidentes autonómicos. Mientras, el Gobierno defiende que las ayudas a la vivienda priorizan a colectivos vulnerables, aunque reconoció en 2025 un aumento del 12% en desahucios por impago de alquiler en Madrid.
El PP exige ahora que Feijóo que deje de mirar hacia otro lado y pida cuentas a Ayuso. La ministra Rodríguez, por su parte, evitó responder directamente sobre si el ático de Ayuso cumple los criterios de asignación de viviendas públicas, limitándose a reiterar que que ningún cargo público debería vivir en una burbuja mientras hay familias en la calle.







