El ministro de Transportes, Óscar Puente, exige unidad a Sumar para evitar fragmentación electoral, mientras sus mensajes en redes escalan el conflicto con la coalición y generan réplicas desde IU, Más Madrid y los Comuns
Óscar Puente, ministro de Transportes, ha escalado este jueves el conflicto con Sumar al acusar directamente a la coalición de izquierda de «regalarle el Gobierno a la ultraderecha» si no evita la fragmentación electoral bajo «20 siglas». En un mensaje en X, el ministro —socio minoritario del Gobierno— ha lanzado un ultimátum velado: «Solo tienen que ponerse de acuerdo y no ir bajo 20 siglas», añadiendo que resolver su propia unidad sería «más sencillo» que abordar la crisis de vivienda, tema central de la tensión con Sumar.
El enfrentamiento estalla tras la propuesta de Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona y figura clave de Sumar, de romper el pacto de Gobierno si el PSOE no actúa con urgencia en vivienda. Puente respondió este miércoles con ironía: «A ver si toda esta movida sirve al menos para que los que resolverían el problema de la vivienda en un pis pas, resuelvan uno que debería ser más sencillo: el suyo». Este jueves, el ministro ha reforzado su postura con un mensaje más agresivo: «A izquierdista, no me gana nadie. Jamás seré útil a la derecha, ni por activa ni por pasiva», advirtiendo que «las cosas se cambian gobernando», aunque reconoció que «casi nunca todo lo que uno querría».
La réplica no se ha hecho esperar. Mónica García, ministra de Sanidad y portavoz de Más Madrid, le recordó que el problema no es la unidad de Sumar, sino la inacción del Gobierno en vivienda: «No es a Ada a quien hay que pedir cuentas sobre la insufrible situación de la vivienda que venimos denunciando». Desde IU, Nahuel González le exigió explicaciones sobre casos de corrupción en el PSOE —como los de Cercanías o el Puerto de Valencia— y le preguntó por qué le bloqueó en redes tras criticar su gestión. «¿Esto qué es, Óscar? ¿Por hablar de vivienda, Sáhara o corrupción?», cuestionó el diputado.
La tensión trasciende lo retórico: Gerardo Pisar ello, coportavoz de los Comuns, le espetó que «lo que le está regalando el Gobierno a las derechas son vuestros casos de corrupción y la inacción frente a la emergencia habitacional». Pisar ello, candidato a la Alcaldía de Barcelona, fue más allá: «Toca expropiar a fondos y grandes especuladores y aprobar por decreto la prórroga de los desahucios. Y si no, no contéis con nosotros», advirtió, vinculando directamente la crisis de vivienda con la supervivencia política de Sumar en las próximas elecciones.
El contexto es clave: el Gobierno de coalición PSOE-Sumar lleva meses en tensión por la lentitud en políticas sociales, especialmente vivienda, donde el desahucio de Maricarmen, una anciana de 87 años en Madrid, ha servido como detonante. Mientras, la ultraderecha —con Vox y el PP— ya aprovecha el debate para exigir medidas drásticas, como la suspensión de la ley de vivienda. Puente, en su estrategia, apuesta por polarizar el discurso: si Sumar no se une, el riesgo es que la fragmentación electoral beneficie a la derecha en las generales de 2027.







