El ministro de Transportes, favorito interno, ataca a exdirigentes mientras Sánchez evita pronunciarse y el partido debate si el relevo es ya inevitable
Óscar Puente, ministro de Transportes y figura clave en el PSOE, ha acusado al exdiputado Eduardo Madina de ser un «socialista envenenado por el rencor» tras sus críticas a la gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta. El tuit, publicado en X (antes Twitter), ha desatado una polémica interna que ha reabierto el debate sobre la sucesión de Pedro Sánchez como secretario general del partido, con Puente como aspirante más visible.
El ataque a Madina —exdiputado vasco y víctima de ETA— llega en un momento de debilidad para Sánchez, cuya gestión de Ceuta ha agravado la crisis política. Puente, conocido por su estilo confrontativo, ha acumulado apoyo entre la militancia más joven, aunque su agresividad en redes y sus críticas a periodistas y compañeros generan rechazo en sectores tradicionales del PSOE. Fuentes cercanas al presidente señalan que el debate sucesorio es «nocivo» y que Sánchez sigue siendo la opción preferente, pero reconocen que la falta de reacciones claras alimenta las especulaciones.
Mientras, otros nombres como el vicepresidente Carlos Cuerpo —apoyado por intelectuales como Ignacio Sánchez-Cuenca— surgen como alternativa, aunque sin respaldo real. El partido evita pronunciarse oficialmente, pero el ambiente refleja división: algunos ven en Puente un candidato viable para las primarias, mientras otros apuestan por figuras menos conocidas, como ocurrió con Sánchez en 2014. La fecha de las próximas elecciones generales (previstas para el 27 de [mes no especificado]) añade presión, aunque el Gobierno no ha confirmado aún si adelantará los comicios.
La crisis de Ceuta, con más de 1.000 migrantes en situación de emergencia según datos de la Junta, ha dejado al Gobierno en una posición débil. Sánchez, que hace un año impulsó una ofensiva diplomática contra Israel, ahora prioriza la supervivencia política interna. La falta de Presupuestos aprobados y la incertidumbre sobre la convocatoria electoral agravan el escenario, mientras Puente consolida su imagen como el «verso suelto» del equipo, sin que Sánchez lo frene.







