El exjefe de la aerolínea desvela a la Audiencia Nacional que el dinero pasó antes por bancos de Puerto Rico y Dominica y acabó en Bancamiga, investigado por blanqueo.
La aerolínea Plus Ultra transfirió cuatro millones de dólares al banco venezolano Bancamiga después de recibir el rescate público de 53 millones de euros, según un escrito remitido a la Audiencia Nacional por quien fuera su máximo ejecutivo, Roberto Roselli. El documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, responde a la petición del juez que instruye el llamado ‘caso Zapatero’ sobre los movimientos de dinero en el exterior de la compañía tras cobrar la ayuda estatal, que todavía no ha devuelto.
Roselli sitúa la operación final el 31 de enero de 2023. Ese día, según su relato, se transfirió el saldo total que Plus Ultra tenía en el banco Commonwealth, cuatro millones de dólares, a la cuenta de la aerolínea en Banca Amiga, conocida como Bancamiga en Venezuela. El dinero no viajó directamente: antes había pasado por otras dos entidades caribeñas.
El primer tramo documentado arranca el 1 de septiembre de 2021, cuando Plus Ultra envió dos millones de dólares desde España a AndCapital, un banco con sede en Puerto Rico. Trece días después remitió otros tres millones a esa misma entidad. El 31 de enero de 2022 se certificó un depósito en Commonwealth con los fondos que estaban en AndCapital, 3,9 millones de dólares, renovable cada tres meses con sus intereses. Un año más tarde, el 29 de enero de 2023, se traspasó a Commonwealth el saldo de AndCapital, 1,1 millones, y se cerró la cuenta en el banco puertorriqueño. Dos días después, todo el dinero depositado en Dominica terminó en Bancamiga.
Qué es Commonwealth y por qué el dinero estaba inmovilizado
Commonwealth es un banco con sede en Dominica, entonces un paraíso fiscal, donde Plus Ultra mantenía dinero inmovilizado como garantía de pago de un crédito concedido por la entidad panameña Panacorp. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), encargada por el Gobierno de seguir el rescate y el cumplimiento del plan de viabilidad, sabía que la aerolínea disponía de esos fondos en Commonwealth. No los descontó del rescate y aceptó que siguieran inmovilizados como prenda de Panacorp.
Sin ese crédito de Panacorp, Plus Ultra habría quebrado antes de la pandemia y no habría podido acceder legalmente al rescate público, según los auditores. Quien ordenaba las transferencias, siempre según Roselli, era el empresario venezolano que tenía entonces el control efectivo de la aerolínea, Rodolfo Reyes, también vinculado a Panacorp. El abogado de Roselli sostiene en el escrito que su cliente no dispone de las transferencias a Bancamiga, pero recuerda que con ellas se pagaron rentas de avión y otros gastos operativos. No las vincula a la deuda de seis millones que Plus Ultra mantenía con la petrolera estatal PDVSA, gestionada entonces por Julio Martínez Martínez, señalado como pagador del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Bancamiga, bajo investigación en Venezuela
Bancamiga está considerada el sexto banco de Venezuela y ha sido sometido a investigaciones por presunta corrupción y blanqueo. La entidad sigue operando, aunque el régimen de Nicolás Maduro ordenó en 2024 una investigación contra sus propietarios por el escándalo de desvío de fondos de PDVSA que salpicó al exvicepresidente chavista Tareck El Aissami. El destino final del dinero coincide, por tanto, con una entidad ya bajo escrutinio judicial en el país caribeño.
Los movimientos se realizaron con supuesta supervisión de la Sepi. Rodolfo Reyes mantuvo el mando último de Plus Ultra hasta 2025, cuando dejó la aerolínea en manos de Julio Martínez Sola, actualmente investigado. Tanto Martínez Sola como Roselli han confesado el pago de un 1% del rescate en concepto de comisión de éxito a lo que llaman «el grupo Zapatero».
Préstamos opacos y un investigado en libertad
El escrito de Roselli también confirma una operativa de préstamos a Plus Ultra orquestada por Reyes con participación del holandés Simon Leendert. Este fue puesto en libertad por el juez este viernes, con prohibición de salir de España, para que estudie el sumario y prepare su defensa. Según Roselli, esos préstamos, investigados por la Audiencia Nacional como posible blanqueo para cargos venezolanos con el rescate español, proceden sobre todo de Valerian Corporation, con sede en Gibraltar. El exejecutivo califica de «mendaz» la información remitida por las autoridades suizas en comisión rogatoria, que incluye otros préstamos.
La declaración de Roselli se enmarca en su estrategia de «colaboración con la Justicia», según su abogado. El caso sigue en instrucción en la Audiencia Nacional y el rescate de 53 millones continúa sin devolverse.






