El subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, fija un plazo de 21 días para presentar planes que permitan aumentar la producción de capacidades críticas
La directiva del subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, surge en un momento en que la escasez de armamento ha sido motivo de tensión entre el presidente Donald Trump y el Departamento de Defensa. Según expertos del sector, la escasez de armamento podría permanecer sin resolver hasta que un Congreso paralizado por la parálisis legislativa apruebe fondos adicionales para la defensa.
El Pentágono ha estado trabajando en varios acuerdos marco con los mayores contratistas de defensa estadounidenses y empresas emergentes para aumentar su suministro de municiones de bajo coste y armas sofisticadas de defensa aérea. Sin embargo, estos acuerdos marco son contratos legales no vinculantes entre el gobierno estadounidense y socios del sector privado que indican la intención del Departamento de Defensa de comprar armas, pero que dependen de la financiación del Congreso para ser definitivos.
El subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, escribió el miércoles a los líderes de la industria, indicándoles que tenían un plazo máximo de 21 días para presentar planes que permitieran ‘acelerar significativamente los plazos de entrega y/o aumentar la producción de capacidades críticas’, según el memorando, del que no se había informado anteriormente.
La directiva surge en un momento en que la escasez de armamento ha sido motivo de tensión entre el presidente Donald Trump y el Departamento de Defensa, según informaron recientemente al Washington Post dos personas familiarizadas con el tema, según el Post.
Fuente: La Razón (Internacional)







