La candidata de Compromís a la alcaldía apuesta por una lista plural y anuncia medidas contra el turismo residencial y la emergencia climática
Mónica Oltra ha roto este miércoles con una tradición clave en política local: presentarse como candidata a la alcaldía de Valencia sin estar empadronada en la ciudad. La exvicepresidenta de la Generalitat y candidata de Compromís a las elecciones municipales de mayo de 2027 ha descartado hacer un «empadronamiento fake» y ha afirmado que, aunque vive fuera del término municipal, «la ciudad le corre por las venas». Oltra, que trabaja en Valencia y es fallera, ha justificado su postura asegurando que «no necesita demostrar nada» y ha confiado en que «mucha gente» le dé su voto.
El debate sobre su empadronamiento llega en un contexto de alta movilización política en Valencia, donde Oltra busca liderar una candidatura «muy plural» que «desborde las siglas del partido» y que incluya a perfiles ajenos a la coalición catalanista. Su estrategia apunta a una lista que refleje «los barrios» y priorice políticas contra el cambio climático, la vivienda asequible y la movilidad sostenible. Oltra ha criticado que Valencia tenga «5.000 alcorques vacíos» y ha propuesto «levantar adoquines y cemento para plantar verde», además de declarar la ciudad como «zona residencial pensionada» y frenar licencias turísticas en bloques residenciales.
Su vuelta a la política local responde a su rechazo a la gestión autonómica actual y a su crítica a los discursos de «la extrema derecha». Oltra ha vinculado su candidatura a la necesidad de un gobierno que «conozca las cicatrices» de la ciudad y ha anunciado que su precampaña se hará «en bus», subrayando el papel clave de la EMT en la movilidad valenciana. Su propuesta incluye también crear empresas públicas para gestionar servicios sociales, evitar licitaciones y garantizar «salarios dignos» y «estabilidad laboral» en sectores como la dependencia.
La polémica por su empadronamiento contrasta con su discurso de unidad: Oltra ha recordado su experiencia positiva trabajando con Pilar Bernabé, candidata del PSPV-PSOE, cuando ambas fueron conselleras. Sin embargo, su apuesta por una candidatura transversal choca con las reticencias internas de Compromís, que la designó candidata en julio tras meses de dudas. Oltra ha evitado confirmar si Papi Robles, actual portavoz del partido en el Ayuntamiento, formará parte de su lista, centrando su atención en el «qué» de la candidatura antes que en el «quién».
Su estrategia se enmarca en un contexto de deterioro urbano que atribuye a cuatro años de gobierno de Joan Ribó (PSPV) y a la falta de políticas públicas para emergencias climáticas. Oltra ha advertido de que Valencia está «cada vez más pensada para el que viene a visitarla» y ha defendido un modelo de ciudad «amable, vivible y habitable», con prioridad a la peatonalización, la renaturalización y la adaptación a fenómenos extremos como inundaciones o olas de calor.





