El Congreso Fallero rechaza la propuesta de Sergio Chillarón tras descartar también la figura del fallero mayor
El Congreso Fallero de Valencia rechazó este jueves la enmienda de Compromís para instaurar una corte de honor infantil paritaria. La votación a mano alzada arrojó 74 votos en contra frente a 22 apoyos. La iniciativa la defendió Sergio Chillarón, representante de la coalición en el Consejo Rector de la Junta Central Fallera. Su texto planteaba que seis niños y seis niñas integraran el acompañamiento oficial. Al mismo tiempo, la propuesta reservaba la figura de fallera mayor infantil exclusivamente para una niña.
Durante el debate reglamentario, Chillarón defendió la presencia masculina en el cuadro de honor. El representante argumentó que los niños merecen las mismas oportunidades festivas que las niñas. En su intervención preguntó si los menores no tienen derecho a «vivir una Crida desde las Torres de Serranos» o presenciar las mascletaes en el balcón del Ayuntamiento. Pese a su alegato para sumar embajadores infantiles, los asambleístas frenaron el cambio normativo por amplia mayoría absoluta.
La negativa del cónclave festivo se suma a otros descartes recientes promovidos por miembros de la coalición valencianista. La exconcejal Pilar Soriano y el que fuera número dos municipal en el área de fiestas plantearon suprimir el término «lengua valenciana» del texto rector. También solicitaron retirar la organización del concurso de llibrets a la entidad cultural Lo Rat Penat para traspasarla al consistorio. Esa tanda de iniciativas incluía rebautizar a las falleras mayores bajo la denominación de «Representaciones Mayores de Valencia». Aquella propuesta cosechó un único voto favorable en la sala, emitido por la propia impulsora.
El marco normativo de las fiestas josefinas arrastra meses de debate interno sobre su representatividad. En enero, durante la fase inicial del proceso congresual, la asamblea ya bloqueó la creación del cargo de fallero mayor en las comisiones de barrio. Aquel veto cerró el paso a que los hombres pudieran competir en las preselecciones hacia el máximo cargo festivo de la ciudad. El colectivo de comisiones mantiene así una línea de contención frente a las reformas orgánicas que formula la oposición municipal.
La tensión entre el tejido asociativo tradicional y las formaciones de izquierda cuenta con precedentes consolidados en la capital del Turia. El colectivo fallero ya reprobó en 2016 a Pere Fuset cuando presidía la Junta Central Fallera desde el gobierno local. Diez años después de aquel episodio, el estamento asociativo preserva sus usos históricos ante los sucesivos borradores ideológicos. La reforma del Reglamento continuará su trámite con el articulado tradicional prácticamente intacto.





