La coalición valenciana apuesta por una ‘ratificación en votación’ en su seno, mientras Podemos y Esquerra Unida avanzan en su confluencia para las autonómicas
Joan Baldoví, portavoz de Compromís en las Cortes Valencianas, ha confirmado este lunes que será el candidato de la coalición a la Generalitat, pero sin primarias abiertas. En una estrategia que contrasta con el modelo de Podemos —que ya anunció primarias abiertas para elegir su cabeza de lista—, Baldoví defendió un proceso interno de ‘ratificación’ entre las siglas que componen la coalición, evitando así la participación ciudadana directa.
La decisión llega en un contexto de tensión interna por el modelo de confluencia de la izquierda valenciana. Mientras Mónica Oltra (exvicepresidenta y líder de Iniciativa) sigue como cabeza de lista en Valencia capital y negocia con Podemos y Ezquerra Unida para las municipales, Baldoví prioriza un frente común contra el PP en las autonómicas. ‘Nuestra realidad es otra’, justificó, aludiendo a la necesidad de unificar el voto progresista frente a la fragmentación que, según él, beneficia al Partido Popular.
El PP valenciano, por su parte, criticó la falta de claridad en el proceso. Su portavoz, Nando Pastor, recordó que Juanan Pérez Llorca —candidato oficial del PP— no necesita ‘chapitas’ para demostrar su liderazgo, en alusión a las dudas sobre la designación de Baldoví. Mientras, Vox minimizó el debate: para su portavoz, José María Llanos, ‘el candidato es lo de menos’; lo importante es el proyecto político.
El escenario se complica con Podemos en plena efervescencia. Adrián Navarro ya se ha presentado a las primarias abiertas que lidera Irene Montero, mientras Oltra mantiene conversaciones con ambas formaciones para unificar listas. En Elche, sin embargo, Compromís y Podemos ya pactaron un programa conjunto para las municipales, un avance que no se repite en lo autonómico.
El reloj corre: las elecciones valencianas están previstas para marzo de 2027, pero la carrera por definir candidaturas ya ha comenzado. Baldoví apuesta por evitar primarias para no ‘perder el rumbo’, mientras sus rivales dentro de la izquierda valenciana —como Oltra o Navarro— presionan por modelos más participativos.







