El fuego destruye 20 chabolas en el Polígono San Jorge, donde ya hubo otro siniestro grave en 2023; este mes también murió una persona en Lucena del Puerto
Una persona ha muerto este sábado en un incendio declarado en el asentamiento chabolista del Polígono San Jorge de Palos de la Frontera (Huelva), donde las llamas destruyeron cerca de una veintena de chabolas. Según el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva, el fuego afectó a una zona de alta concentración de inmigrantes, muchos de ellos en tránsito hacia zonas agrícolas de la provincia. Las condiciones precarias de las construcciones y la falta de infraestructuras básicas han convertido estos asentamientos en focos recurrentes de incendios, con al menos otro siniestro grave registrado en el mismo lugar en 2023.
El cuerpo de la víctima fue hallado en una de las chabolas afectadas, aunque el acceso del juez de guardia se vio dificultado por el intenso humo generado durante las labores de extinción. Tres equipos de bomberos, con un total de seis efectivos y dos vehículos, fueron desplegados desde el parque de San Juan del Puerto para sofocar el incendio, que aún no tiene causa determinada. La zona, uno de los mayores asentamientos de inmigrantes de Huelva, alberga a personas en situación irregular que buscan empleo en las campañas agrícolas de la provincia.
Este suceso se suma a otro incendio mortal ocurrido este mismo mes en Lucena del Puerto, donde también falleció una persona en un campamento similar. Ambos casos reflejan la vulnerabilidad de estas comunidades y la urgencia de soluciones estructurales para evitar tragedias evitables.
El patrón de incendios en asentamientos: precariedad y falta de recursos
Los asentamientos chabolistas en Huelva, especialmente en zonas como el Polígono San Jorge, son conocidos por sus condiciones de vida extremas. Las construcciones, en muchos casos improvisadas con materiales inflamables, carecen de sistemas de seguridad básicos, lo que facilita la propagación de incendios. Según datos del Consorcio de Bomberos, estos siniestros son frecuentes durante los meses de verano y otoño, cuando las temperaturas son más altas y el riesgo de accidentes aumenta.
En 2023, un incendio similar en el mismo asentamiento dejó varios heridos y obligó a la intervención de múltiples equipos de emergencia. La repetición de estos incidentes ha llevado a asociaciones de derechos humanos y colectivos locales a exigir medidas urgentes, como la instalación de sistemas de extinción y la creación de espacios habitables dignos para estas personas. Sin embargo, la falta de recursos y la complejidad legal de regularizar estas zonas han frenado avances significativos.
Reacciones y siguientes pasos: ¿qué se sabe de las causas y las medidas?
Hasta el momento, no se ha confirmado la causa del incendio, aunque las autoridades investigan si pudo tratarse de un accidente o de un acto intencionado. El Consorcio de Bomberos ha destacado la dificultad para acceder a la zona debido al humo, lo que retrasó la identificación del fallecido. Mientras tanto, las asociaciones que trabajan con inmigrantes en la provincia han denunciado la falta de atención a estas comunidades, especialmente en situaciones de emergencia.
Desde el Ayuntamiento de Palos de la Frontera, fuentes municipales han indicado que se están coordinando con las fuerzas de seguridad y los servicios sociales para evaluar el impacto del incendio y ofrecer apoyo a las personas afectadas. No obstante, la precariedad estructural de estos asentamientos sigue siendo un problema sin solución a corto plazo, según expertos en migración y emergencias.
El caso de Palos de la Frontera no es aislado. En los últimos años, Andalucía ha registrado múltiples incendios en asentamientos de inmigrantes, especialmente en provincias como Huelva, Sevilla y Cádiz, donde la llegada de personas en situación irregular es más frecuente. La repetición de estos sucesos ha llevado a algunos ayuntamientos a instalar puntos de vigilancia y sistemas de alerta temprana, aunque su eficacia sigue siendo limitada.
Mientras las autoridades investigan las causas del incendio, las asociaciones insisten en la necesidad de un plan integral que aborde tanto la seguridad en estos asentamientos como las condiciones de vida de sus habitantes. La falta de recursos y la burocracia han retrasado soluciones, pero la gravedad de los incidentes recientes podría acelerar las negociaciones entre las administraciones implicadas.







