El SPD queda segundo en la región noreste de Alemania, mientras la CDU de Merz se hunde al 5,5% y evita dimitir pese al revés histórico
Friedrich Merz, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y canciller alemán, ha visto cómo su partido se desplomaba hasta el 5,5% en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso con un histórico 37% de los votos, según los sondeos a pie de urna publicados el domingo 20 de septiembre. El resultado consolida el ascenso de la AfD como primera fuerza política en una región clave del noreste alemán, mientras el SPD —tradicionalmente dominante— quedó en segundo lugar con el 35,5%.
En Berlín, donde también se votó, la Izquierda (Die Linke) lideró los sondeos con entre el 24,5% y el 26%, seguida de la CDU de Merz con alrededor del 20%. La AfD, tercera fuerza en la capital, obtuvo entre el 13,5% y el 16%, consolidando su presencia en el este del país.
Merz, que calificó los resultados de «desastre» en una declaración pública, evitó dimitir y mantuvo su liderazgo en la CDU, aunque el colapso electoral en Mecklemburgo-Pomerania Occidental —donde su partido quedó por debajo del umbral del 5% necesario para entrar en el parlamento regional— marca un punto de inflexión en su gestión.
AfD gana 37 % en Mecklemburgo el domingo
La AfD lleva años ganando peso en las regiones orientales del país, donde el descontento con la inmigración y las políticas económicas ha alimentado su discurso. En las elecciones federales de 2021, la AfD obtuvo su mejor resultado histórico con el 24,1% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. El domingo, su victoria consolidaría su estatus como principal partido de oposición en el este, con un electorado cada vez más polarizado.
El SPD, tradicionalmente fuerte en el norte, ha visto cómo su apoyo se resiente frente al ascenso de la AfD, especialmente en zonas rurales y entre votantes mayores. La CDU, por su parte, ha perdido apoyo en las últimas décadas, pasando de ser el partido dominante en Alemania Occidental a quedar relegada en regiones como Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde la AfD ya gobernó entre 2017 y 2021 en coalición con el SPD.
Merz enfrenta colapso electoral en Mecklemburgo
El resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental no solo refuerza a la AfD, sino que plantea un desafío directo a Merz, quien ha intentado moderar el discurso de su partido para evitar su radicalización. Sin embargo, el colapso electoral sugiere que su estrategia no ha funcionado, y la AfD sigue atrayendo a votantes descontentos con las políticas migratorias y económicas del Gobierno federal.
Para el SPD, el segundo puesto en la región —aunque por detrás de la AfD— puede ser una señal de alerta. El partido, liderado por Olaf Scholz, ha visto cómo su apoyo se erode en las encuestas nacionales, y este resultado refuerza la presión sobre su estrategia de gobierno. La Izquierda, por su parte, mantiene su influencia en Berlín, aunque su futuro depende de si logra consolidar alianzas estables en la capital.
El próximo paso será la formación de gobiernos regionales. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD necesitará negociar con otros partidos para formar coalición, mientras que en Berlín, la Izquierda podría buscar apoyos con el SPD o los Verdes para gobernar. La CDU, por su parte, enfrenta una crisis interna tras el revés, y Merz deberá decidir si mantiene su liderazgo o cede ante las presiones para reformular su estrategia.




