El rey Mohamed VI remite penas de prisión a 517 reclusos y conmuta dos cadenas perpetuas, sumando casi 1.600 indultos en dos semanas
El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha indultado a 667 personas condenadas por tribunales marroquíes con motivo del Día de la Juventud, según anunció el Ministerio de Justicia del país en un comunicado. De los beneficiados, 526 cumplían pena en prisión y 141 estaban en libertad.
Entre los reclusos, siete obtuvieron el indulto total de su pena, mientras que 517 vieron remitida la parte restante de su condena. Dos presos con cadena perpetua lograron que su pena fuera conmutada por una de duración determinada. En el caso de los indultados en libertad, 62 quedaron exentos de cumplir el resto de su pena de prisión, 13 mantuvieron solo la multa impuesta y 59 vieron anulada únicamente la sanción económica. Siete personas fueron indultadas tanto de la pena de prisión como de la multa.
Este indulto se suma a otro concedido días antes por Mohamed VI, que benefició a 935 personas. En total, casi 1.600 condenados han recibido medidas de gracia en menos de dos semanas. El Ministerio de Justicia marroquí no detalló los delitos por los que fueron condenados los indultados, ni especificó si entre ellos hay casos vinculados a procesos políticos o de seguridad.
El indulto real en Marruecos es una prerrogativa del monarca, regulada por el artículo 58 de la Constitución del país. Esta facultad se ejerce tradicionalmente en fechas señaladas, como festividades nacionales o religiosas, y suele incluir tanto a reclusos como a personas en libertad condicional. En años anteriores, los indultos han abarcado desde delitos comunes hasta casos de presos políticos, aunque el Gobierno marroquí rara vez distingue entre ambas categorías en sus comunicados oficiales.
La medida llega en un contexto de tensión diplomática entre Marruecos y España, marcada por el reconocimiento español de la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental en 2022. Aunque el indulto no menciona a ciudadanos españoles, la proximidad de las fechas y la magnitud de los beneficios penales podrían interpretarse como un gesto de distensión, aunque desde Rabat no se ha vinculado explícitamente a la relación bilateral.
Fuente: La Razón







