El PP presenta interpelación urgente por la gestión de la crisis de Ceuta mientras Sánchez asiste a la ONU
Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles comparecerán hoy en el Congreso para responder por la gestión de la crisis de Ceuta, bajo un intenso fuego cruzado de la oposición. El PP, con Miguel Tellado al frente, les cuestionará directamente su continuidad en el cargo, mientras el Gobierno se enfrenta a una presión sin precedentes.
Tellado, secretario general del PP, planteará a Marlaska si considera «segura» Ceuta, una pregunta clave tras los abucheos que recibió el ministro en la ciudad autónoma la semana pasada. Por su parte, Alberto Catalán, diputado de UPN, le exigirá una respuesta clara: «¿Por qué no dimite?». La presión sobre Robles será igual de intensa: Cuca Gamarra, vicesecretaria del PP, le preguntará si está «orgullosa de su trabajo», mientras Sofía Acedo cuestionará si su gestión «merece la pena».
La oposición no solo cuestionará su labor, sino que presentará una interpelación urgente sobre la gestión del Ministerio de Defensa durante la crisis. Esta iniciativa permitirá al PP llevar al siguiente Pleno una moción derivada, escalando así el conflicto político. Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encuentra en Nueva York participando en la Asamblea General de la ONU, sin pronunciarse públicamente sobre las críticas que reciben sus ministros.
Marlaska y Robles defendieron en declaraciones previas que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) cumplió con su labor y que ningún informe advirtió de una entrada masiva de migrantes. Sin embargo, la oposición sostiene que sus respuestas son insuficientes y que la crisis sigue sin resolverse. La comparecencia de hoy será clave para medir el apoyo interno al Gobierno y la capacidad de resistencia de sus ministros ante la presión parlamentaria.
La crisis de Ceuta, que ha puesto en jaque al Gobierno, se enmarca en un contexto de tensiones diplomáticas con Marruecos y una creciente preocupación por la gestión de las fronteras. El PP aprovechará este momento para reforzar su discurso crítico, mientras el Gobierno intenta mantener la unidad interna sin ceder a las demandas de dimisión.







