AL MINUTO:
En directoÒmnium reivindica la Diada como eje de la nación cívica
Dom. Sep 13th, 2026

Marlaska desmantela la Guardia Civil en Cataluña con el cierre de patrullas y unidades especializadas

Mandos policiales exigen explicaciones a Marlaska por alertas del CNI no recibidas
La Moncloa - Gobierno de España (Pool Moncloa)
Publicidad

La Benemérita lucha contra incendios con la mitad de plantilla y 48 puestos vacíos, mientras 17 ayuntamientos catalanes piden evitar la expulsión de agentes

La Dirección General de la Guardia Civil, bajo el mando de Fernando Grande-Marlaska, continúa con el desmantelamiento de la Benemérita en Cataluña, cerrando patrullas del Seprona en cuatro localidades y el Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (FedEx) en Tarragona.

La asociación JUMIL, que representa a la mayoría de los miembros del Cuerpo, denuncia una operación tapada con lenguaje burocrático, donde el Gobierno utiliza eufemismos como optimización de recursos o reorganización de unidades para justificar el cierre de unidades y la reducción de personal.

El contexto de la crisis en Cataluña

En los últimos dos años, más de 4.500 hectáreas han ardido en la región, y la Benemérita lucha contra los incendios con la mitad de la plantilla y 48 puestos vacíos, lo que supone una situación de extrema vulnerabilidad.

La medida ha sido criticada por varios políticos comarcales y 17 ayuntamientos catalanes, que han presentado una moción para evitar la expulsión de los agentes, en una posición contraria a la defendida por la dirección en Barcelona y Madrid.

Implicaciones para la seguridad en Cataluña

La cesión de competencias en materia de inmigración y control de fronteras a los Mossos d’Escuadra ha elevado el número de representantes por encima de los 25.000, seis veces más que la Benemérita, lo que supone una preocupación por el futuro de los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en territorio catalán.

La edad de los agentes también es un hándicap, ya que en torno al 30% de la plantilla supera los 50 años, lo que puede suponer un abismo similar al del País Vasco, donde la Benemérita cuenta con tareas residuales.

Además, la falta de personal en la Benemérita en Cataluña ha llevado a que los agentes deban realizar turnos de trabajo de hasta 12 horas sin descanso, lo que puede afectar su capacidad para responder a emergencias y mantener la seguridad en la región.

La situación en la Benemérita en Cataluña es un ejemplo de la crisis que enfrenta la institución en todo el país, con un 28% de vacantes en todo el territorio y un total de 1.157 plazas sin cubrir, según los datos reconocidos por Interior en abril de este año.

La falta de personal en la Benemérita también ha llevado a que los agentes deban realizar tareas adicionales, como la vigilancia de fronteras y la lucha contra la inmigración irregular, lo que puede afectar su capacidad para responder a emergencias y mantener la seguridad en la región.

En este sentido, la asociación JUMIL ha llamado a la atención sobre la necesidad de aumentar el número de agentes en la Benemérita en Cataluña, para que puedan cumplir con sus funciones de manera efectiva y mantener la seguridad en la región.

Fuente: La Razón

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *