El régimen veta a la embajadora de EEUU en Managua y la resolución crea un grupo que negociará en dos meses
La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes 2 de octubre una resolución unánime que condena al régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, exige la liberación de los presos políticos, entre ellos los siete precandidatos presidenciales encarcelados y la celebración de elecciones libres con observación internacional. El texto, negociado a última hora con Brasil, rechaza la intervención militar, pero insta a Managua a devolver la nacionalidad a los exiliados despojados ilegalmente de su pasaporte, una buena parte de ese grupo obtuvo la nacionalidad española por decisión del Gobierno de Madrid.
Ortega, quien gobierna desde 2007 y busca perpetuarse en el poder con reformas constitucionales, respondió vetando a Natasha Franceschi, la embajadora de EE.UU. designada para Managua. El Departamento de Estado ya había anunciado que su estrategia sería la presión diplomática, pero el rechazo nicaragüense deja en evidencia los límites de la acción multilateral. «Cerraron las puertas a nuestra embajadora», confirmó Christopher Landau, subsecretario de Estado, durante la cumbre extraordinaria en la OEA.
La OEA pide revocar las reformas constitucionales
La resolución, negociada con Brasil, también pide la revocación de las reformas constitucionales que eliminaron los límites de mandato y la devolución de bienes confiscados a opositores. El sociólogo Douglas Castro afirma que la resolución es necesaria pero no suficiente y que Ortega ya ha ganado terreno con cada retroceso forzado. Castro señala que, sin sanciones o una amenaza creíble del uso de la fuerza, Ortega difícilmente se moverá de sus posiciones.
El contexto es clave: en las elecciones fraudulentas de 2021, Ortega obtuvo el 75,92% de los votos sin oposición real. Desde entonces, la dictadura ha encarcelado a activistas, periodistas y líderes religiosos, mientras persiste un clima de asfixia democrática. La OEA creó un Grupo Ministerial de Seguimiento para negociar con Managua en dos meses, pero la falta de avances previos —y el veto a Francesc hi— sugieren que el régimen no cederá sin presión adicional.
Ortega ganó en 2021 con el 75,92% de los votos
El antiguo embajador nicaragüense ante la OEA Arturo McFields afirmó que esto no es el final, sino apenas el comienzo. Ortega y su esposa Rosario Murillo, favorita para sucederle, mantienen su postura y no han aceptado el plácet a la embajadora estadounidense.






