El magistrado Roy Altman suspende temporalmente la orden que obligaba al expresidente a entregar registros financieros de su fideicomiso familiar, mientras analiza una modificación en su alegato por daños reputacionales
Un juez federal de Florida concedió este jueves una suspensión temporal a Donald Trump en su demanda contra la BBC, evitando que el expresidente deba revelar detalles financieros de su imperio empresarial. El magistrado Roy Altman, designado por Trump en 2019, aceptó revisar una demanda modificada que centra los daños reclamados únicamente en la reputación del mandatario, eliminando así la necesidad de divulgar registros económicos. La orden original, emitida por la jueza Espolique ETT en Miami, exigía a Trump entregar documentación de sus empresas antes del 7 de agosto.
La demanda, presentada en diciembre de 2024, se basa en un documental de la BBC que editó un discurso de Trump del 6 de enero de 2021, omitiendo su llamado a manifestarse «de forma pacífica» antes del asalto al Capitolio. Trump reclama 5.000 millones de dólares por difamación y otros 5.000 por prácticas comerciales desleales, aunque la cadena británica ya se disculpó por la edición. El caso ha provocado la dimisión del director de la BBC y su jefe de noticias, y forma parte de una estrategia legal más amplia del gobierno de Trump contra medios críticos, que incluye demandas contra The Wall Street Journal, The New York Times y ABC, además de revisiones anticipadas de licencias de emisión.
Seth Sterneee, director de la Freedom of the Press Foundation, advirtió que Trump podría retirar la demanda si los tribunales exigen pruebas financieras para respaldar su reclamación de 10.000 millones. «Trump tiene un historial de desistir de demandas antes de llegar a la fase de revelaciones», señaló Stern, quien cuestionó la coherencia de reclamar daños reputacionales millonarios mientras se evita demostrar su impacto económico. El juicio está provisionalmente fijado para febrero de 2027, aunque el forcejeo legal podría prolongarse.
La suspensión de Altman no resuelve el fondo del caso, pero refleja una táctica recurrente en las demandas de Trump: utilizar procesos judiciales para presionar a medios, incluso cuando las posibilidades de éxito son limitadas. El Departamento de Justicia de Trump ya ha emitido y retirado citaciones a periodistas de The New York Times por informar sobre su avión presidencial, y la Comisión Federal de Comunicaciones ha iniciado revisiones prematuras de licencias de ABC, incluyendo el programa The View, cuyos presentadores han criticado al gobierno. Además, Trump mantiene un litigio con The Associated Press por negarse a adoptar el nombre «Golfo de Estados Unidos» en lugar de «Golfo de México».
Expertos como Stern subrayan que estas demandas buscan más generar titulares negativos para los medios que obtener sentencias favorables. «A Trump no le importa perder; apuesta a que los costes legales y las distracciones para los demandados superen los suyos», explicó. Mientras, la BBC insiste en que la divulgación de datos financieros sigue siendo relevante para evaluar los daños reclamados, un argumento que podría reabrir la obligación de Trump de presentar pruebas si la demanda modificada no prospera.
Fuente: El Mundo







