PNV y Podemos fuerzan adelantar al 3 de septiembre el pleno extraordinario que el PSOE quería celebrar el día 9, mientras Junts y Sumar cuestionan la gestión migratoria
El Gobierno de Pedro Sánchez superó este miércoles sin votos en contra la Diputación Permanente del Congreso, pero sus socios de investidura le obligaron a adelantar la comparecencia del presidente del 9 al 3 de septiembre en un pleno extraordinario.
La sesión, celebrada en pleno agosto, registró cinco votaciones para exigir la presencia de los ministros Sara Aagesen, Fernando Grande-Marlaska, Margarita Robles y Carlos Cuerpo. El bloque de investidura —35 escaños— mantuvo su mayoría frente a los 34 de la oposición, evitando así cualquier derrota parlamentaria. El PP retiró su solicitud de comparecencia de Sánchez tras el anuncio de Moncloa de que el presidente acudiría por iniciativa propia, aunque el calendario final quedó condicionado por las presiones de PNV y Podemos.
Junts per Cataluña aprovechó el debate para cuestionar la gestión migratoria del Ejecutivo, especialmente tras la crisis de Ceuta. Su portavoz, Míriam Nogueras, anunció la presentación de una proposición de ley para transferir competencias en materia de inmigración a la Generalitat, mientras la diputada Marta Madrenas acusó al Gobierno de carecer de «una política migratoria seria». El grupo independentista propuso un careo entre Grande-Marlaska y Robles para esclarecer los informes del CNI previos a las entradas masivas de migrantes, aunque la iniciativa no prosperó.
Desde Sumar, el diputado de IU Enrique Santiago exigió aclarar si el CNI disponía de información sobre la crisis de Ceuta y si «alguien decidió no pasarla al resto de ministerios». Santiago solicitó la comparecencia de la directora del servicio de inteligencia, señalando que, de confirmarse la retención de datos, «sería muy grave». La división interna se extendió al ala socialista, con Sumar respaldando la versión de Interior y la Delegación del Gobierno en Ceuta, que negaron haber recibido alertas previas.
Los socios de investidura coincidieron en advertir que su apoyo no es «un cheque en blanco». Fuentes parlamentarias señalaron que, aunque el PSOE «ganó las votaciones», los daños en la coalición son evidentes. El adelanto de la comparecencia de Sánchez refleja la tensión ante la negociación de los Presupuestos Generales y la proximidad de posibles elecciones.
Fuente: La Vanguardia







