El PP y Vox vinculan a los 10.000 llegados con enfermedades y delitos, mientras rechazan acoger a 500 niñas en sus comunidades
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, han exigido la deportación inmediata de todos los migrantes llegados a Ceuta desde Marruecos, incluyendo a menores no acompañados, en declaraciones realizadas durante la crisis humanitaria que ha dejado a más de 10.000 personas en la ciudad autónoma desde finales de julio.
Feijóo, durante su visita a Ceuta el pasado miércoles, vinculó a los migrantes con enfermedades como tuberculosis y sarna, así como con delitos como violaciones —15 denunciadas en los últimos días—, sin distinguir entre menores y adultos. «Ni mayores ni menores. Han de regresar todos. Y cuando digo todos, son todos», afirmó. Abascal, por su parte, acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de promover una «invasión migratoria» que «nos arruina, mata y trae crimen», y pidió deportar a «violadores» sin diferenciar edades. Ambos partidos han rechazado acoger en sus comunidades autónomas a 500 niñas que entraron solas a España, a pesar de que la ley obliga a su protección.
La estrategia de PP y Vox se centra en patrimonializar el miedo de los ceutíes, con mensajes que deshumanizan a los migrantes. Dirigentes como Juan Bravo, del PP, preguntaron: «Si sus hijos tuviesen que volver al colegio en Ceuta en septiembre, ¿usted les mandaría en estas condiciones?». Desde Vox, José María Figaredo llegó a pedir «cazar» a los migrantes e ironizó sobre los más de 100 ahogados durante la entrada masiva, lo que le valió una denuncia ante la Fiscalía. Expertos en migración han desmentido que los migrantes sean portadores de enfermedades, señalando que las contraen por las malas condiciones en las que viven, y recuerdan que la devolución en bloque de menores es ilegal.
La postura del PP choca con su dependencia de Vox para gobernar en varias comunidades y ayuntamientos. En 2024, la ultraderecha rompió acuerdos con el PP precisamente por la acogida de menores migrantes, y en los nuevos pactos ambos partidos han incluido cláusulas para oponerse a su traslado. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, evitó desautorizar a su vicepresidente ultra, Manuel Gavira, quien afirmó que la Junta se opondría «por tierra, por mar y por aire» al acogimiento. Moreno, que preside el Comité de las Regiones de la UE, se limitó a decir que los menores «tienen que volver al punto de origen».
La solución que proponen PP y Vox pasa por militarizar la frontera y permitir a las fuerzas de seguridad repeler entradas irregulares. Feijóo pidió un «refuerzo permanente» de la Guardia Civil y la Policía Nacional, mientras Abascal abogó por cerrar el paso entre España y Marruecos «de forma permanente». Ambos partidos han sugerido que la crisis responde a un chantaje de Marruecos, que tendría «pruebas de corrupciones y mafias» del Gobierno español, aunque sin aportar evidencias.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, calificó de «barbaridad» hablar de deportar a menores y acusó a Feijóo de sumarse a «posiciones racistas». Mientras, el Ministerio de Defensa confirmó que los casos de sarna entre militares desplazados a Ceuta se deben a deficiencias en la higienización de las bases, no al contacto con migrantes, ya que había dos contagios previos a la llegada masiva.
Fuente: elDiario.es







