Génova aplaza sine die el acto conjunto de candidatos autonómicos y refuerza la coordinación interna para evitar divisiones en el principal frente electoral: el desgaste del Gobierno por la gestión migratoria
Alberto Núñez Feijóo ha cancelado la celebración de un acto conjunto para proclamar a los candidatos del PP a las presidencias autonómicas, previsto inicialmente para los días 19 o 20 de septiembre. Según fuentes de la dirección nacional consultadas por El Confidencial, la decisión responde a la estrategia de concentrar todos los esfuerzos en la crisis de Ceuta, el principal frente político que el partido quiere explotar en estos momentos para desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez.
El líder popular ya había pedido a sus barones autonómicos, a través de un mensaje interno en WhatsApp el pasado jueves, que mantuvieran la coordinación y se ajustaran al argumentario marcado por Génova. Feijóo llegó a afirmar en ese mensaje que «tenemos donde queremos» al Ejecutivo, en referencia al impacto que la gestión de la crisis migratoria está teniendo en su popularidad y que podría ampliarse con nuevas revelaciones sobre los avisos previos a la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.
La cancelación afecta directamente al calendario de proclamaciones autonómicas, donde ya estaban claros casi todos los nombres que el PP pretende presentar como candidatos. Sin embargo, persisten dudas internas en regiones como Navarra o Asturias, donde el partido no gobierna actualmente. La excepción más relevante es la Comunitat Valenciana, donde la designación de Juanan Pérez Llorca como candidato a la presidencia de la Generalitat sigue pendiente, pese a que ocupa el cargo desde noviembre de 2023, tras la dimisión de Carlos Mazón.
En el entorno de Pérez Llorca aseguran estar «tranquilos», convencidos de que Feijóo optará por dar continuidad a su candidatura, aunque crece la competencia interna con Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia. Ambos coincidieron este viernes en la cena de inicio de curso del PP valenciano, organizada en un salón de eventos de El Puig, en un contexto marcado por rumores de desconfianza mutua y posibles «guerras de dosieres», según reveló el directivo de Prensa Ibérica, Juan Ramón Gil, la semana pasada.
La tensión en el PP valenciano se agravó tras la exclusión de los barones provinciales del cartel de la cena, que solo incluía las fotos de Pérez Llorca y la portavoz en el Congreso, Ester Muñoz. La presencia de Muñoz, en representación de Génova, refleja el interés de la dirección nacional por supervisar el escenario valenciano, aunque sin la implicación directa de figuras como el secretario general del partido, Miguel Tellado.
El contexto: una estrategia de máxima coordinación para evitar divisiones
La decisión de Feijóo de posponer las proclamaciones autonómicas responde a un doble objetivo: evitar que la atención mediática se desvíe de la crisis de Ceuta y prevenir posibles conflictos internos que puedan debilitar la imagen de unidad del partido. En los últimos días, el PP ha intensificado su crítica al Gobierno por la gestión de la emergencia migratoria, presentándola como un «colapso» que podría dañar al PSOE más que cualquier otro tema, incluyendo la corrupción.
Esta estrategia contrasta con la postura de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien ha chocado en varias ocasiones con la línea marcada por Génova. Ayuso ha afirmado públicamente que «rompería relaciones» con Marruecos y ha abogado por juzgar a Sánchez por «traición», una línea más radical que la adoptada por Feijóo, quien se niega a transitar por ese terreno para no ceder terreno a Vox.
El repliegue de Génova también incluye el aplazamiento sine die de los congresos regionales, lo que retrasará la consolidación de las candidaturas autonómicas. Mientras, el PSPV-PSOE ya ha organizado su propia conferencia política para los mismos días (19-20 de septiembre) en Alicante, donde su candidata a la presidencia de la Generalitat Valenciana, Diana Morant, busca dar el pistoletazo de salida a su campaña hacia las autonómicas de 2027.
Implicaciones: ¿Qué se juega cada actor?
Para el PP, la cancelación del acto autonómico evita un posible enfrentamiento interno que podría debilitar su mensaje central: la crítica al Gobierno por la gestión de Ceuta. Feijóo prioriza mantener la unidad del partido y evitar que iniciativas locales, como las de Ayuso, desvíen la atención del principal frente electoral. Sin embargo, este repliegue también retrasará la consolidación de sus candidaturas autonómicas, lo que podría generar frustración en regiones donde el partido ya tiene claros sus aspirantes, como Castilla-La Mancha (con Paco Núñez) o Cataluña (con Alejandro Fernández).
En el caso de la Comunitat Valenciana, la demora en la proclamación de Pérez Llorca podría beneficiar a su rival interno, Vicente Mompó, quien cuenta con el respaldo de las diputaciones provinciales y una base militante consolidada. La tensión entre ambos ha escalado en las últimas semanas, con rumores de «guerras de dosieres» y malestar en la cúpula regional por la exclusión de los barones provinciales en actos clave.
Para el PSOE, la ausencia de un acto conjunto del PP en septiembre elimina una posible plataforma para contrarrestar su propia conferencia en Alicante. Morant, ya proclamada candidata, busca posicionarse como la alternativa clara al PP en la región, pero sin el revuelo mediático que podría generar un enfrentamiento interno en el partido rival.
Finalmente, la crisis de Ceuta sigue siendo el eje central de la estrategia del PP. Según fuentes internas, el partido considera que el caos generado por la avalancha migratoria y la tensión con Rabat son los elementos que más daño pueden hacer al Gobierno en el año electoral. Por ello, Feijóo ha decidido posponer cualquier iniciativa que pueda distraer la atención de este frente, incluso si eso significa retrasar la consolidación de sus candidaturas autonómicas.
Sigue la cobertura: Ester Muñoz exige elecciones tras la crisis migratoria de Ceuta







