Las indicaciones protegidas generaron cerca de 137 millones de euros y 18 millones de litros en 2025, según el Ministerio de Agricultura.
España se sitúa como el tercer país de la Unión Europea con más bebidas espirituosas con Indicación Geográfica Protegida (IGP), con 19 reconocimientos, solo por detrás de Alemania y Francia, según la Federación Española de Espirituosos, Espirituosos España.
Estas figuras de calidad garantizan el origen de los productos, sus métodos de elaboración y los conocimientos tradicionales asociados a cada territorio, además de contribuir al reconocimiento de su calidad y al apoyo a los productores locales. Las 19 IGP españolas se reparten por todo el territorio nacional, con presencia destacada en comunidades como Galicia, Asturias, Navarra, Cataluña, Andalucía o Madrid. En esta última, el Anís Chinchón ha sido reconocido recientemente como la mejor bebida espirituosa con IGP de España en 2026.
El peso económico de las IGP en 2025
En 2025, España comercializó 173 millones de litros de bebidas espirituosas, de los cuales 18 millones correspondieron a productos elaborados bajo una IGP, lo que representa más del 10 % del volumen total. Estas elaboraciones generan un valor económico cercano a los 137 millones de euros, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La tradición destiladora, licorista y mezcladora de España ha dado lugar a productos estrechamente vinculados a sus territorios de origen. Su elaboración combina el conocimiento de agricultores, productores, maestros destiladores y empresas familiares con materias primas agrícolas y técnicas transmitidas y evolucionadas durante generaciones.
El Spirit-Turismo y la estructura del sector
Espirituosos España propone nuevas formas de conocer el territorio a través del denominado Spirit-Turismo, una propuesta que permite descubrir España mediante visitas a destilerías, centros de producción, materias primas y tradiciones gastronómicas. Estas experiencias complementan la oferta cultural y gastronómica de los municipios y acercan al visitante al origen de los productos.
Según el Informe Socioeconómico 2025 de Bebidas Espirituosas España, el sector cuenta con más de 3.800 centros de producción distribuidos por toda España, entre ellos alrededor de 3.500 destilerías artesanales. El 85% de las empresas del sector son pequeñas y medianas, una estructura empresarial con una fuerte implantación territorial que favorece la actividad de proveedores locales y la conservación de conocimientos vinculados a la agricultura y la transformación de materias primas.
Bosco Torremocha, director ejecutivo de Espirituosos España, ha explicado que «volver a nuestros pueblos también significa reencontrarnos con los sabores que forman parte de nuestra memoria», y ha añadido que «el verano es una oportunidad para descubrir ese patrimonio y disfrutarlo de una manera adulta, consciente y pausada».
Fuente: The Objective







