Según datos de la fuente, alrededor del 10 % de los habitantes de la ciudad son judíos, lo que la convierte en la mayor comunidad hebrea fuera de Israel
Nueva York ha elegido a su primer alcalde musulmán, Eric Adams, rompiendo una tradición de en la que una larga tradición de alcaldes demócratas judíos. La ciudad, donde alrededor del 10% de la población es judía —la mayor concentración fuera de Israel—, ha visto cómo su liderazgo político pasa a manos de un musulmán en un contexto de diversidad religiosa creciente.
Adams, asume el cargo en un momento en que la comunidad judía de Nueva York, históricamente aliada con el Estado de Israel, enfrenta tensiones por la guerra en Gaza. Aunque su partido, los demócratas, ha mantenido históricamente una postura de apoyo a Israel, Adams ha evitado pronunciarse públicamente sobre el conflicto, generando especulaciones sobre su postura futura. Su elección refleja el cambio demográfico y político de la ciudad, donde las minorías religiosas y étnicas han ganado peso en las últimas décadas.
La tradición de alcaldes judíos en Nueva York se remonta a 1865, cuando William Tweed —aunque de origen irlandés— fue seguido por figuras como Fiorella La Guardia, Abraham Beame y, más recientemente, Michael Bloomberg. Adams, en cambio, es el primer musulmán en ocupar el cargo, en una ciudad donde el 28% de la población es afroamericana, el 15% es asiática y el 14% es latina, según datos del censo de 2020. Su victoria en las elecciones de 2021 consolidó un giro hacia la diversidad en el liderazgo municipal.
El cambio de liderazgo también plantea preguntas sobre cómo se gestionarán las relaciones internacionales de la ciudad, especialmente con Israel. Aunque Adams ha evitado comentarios sobre el conflicto, su elección coincide con un aumento de la tensión en Nueva York por manifestaciones pro-palestinas y pro-israelíes. La comunidad judía, que ha sido clave en la financiación de campañas demócratas, observará con atención su postura en los próximos meses.





