Fernando Clavijo descarta riesgo «extraordinario» pero insiste en que Canarias está preparada con aislamientos y derivaciones a la península
Fernando Clavijo, presidente de Canarias, admitió hoy «nerviosismo» en El Hierro por la llegada de inmigrantes con posibles brotes de enfermedades como el ébola, pero descartó riesgo «extraordinario» y aseguró que el sistema sanitario está preparado. La isla cuenta con una unidad de aislamiento en el Hospital de La Candelaria y protocolos actualizados en 2023 para derivar pacientes a la península si hay saturación.
El brote de ébola en la frontera entre Congo y Uganda no representa amenaza directa, explicó Clavijo, porque los migrantes no parten de esa zona y el periodo de incubación (21 días) reduce el riesgo antes de embarcarse. Sin embargo, el portavoz del Grupo Mixto en el Parlamento canario, Raúl Acosta, advirtió que las rutas cambian y hay brotes activos en África, como la difteria en Senegal, lo que obliga a estar preparados.
El Hierro ya activó en 2023 una estrategia de alertas sanitarias coordinada con el Ministerio de Sanidad, que incluye conexión diaria con el sistema nacional. La unidad de aislamiento del hospital puede recibir pacientes de cualquier isla o derivarlos a la península si es necesario, aunque Clavijo insistió en que «es altamente improbable» que el ébola llegue a Canarias.
El debate surgió tras preguntas sobre la gestión de pateras en la isla, donde las mafias adaptan sus rutas por factores geopolíticos. Acosta pidió «responsabilidad» para evitar asociar migración con enfermedad, aunque reconoció que los protocolos existen.







