Washington exige sanciones y fin a los ataques en Yemen, mientras los rebeldes avanzan en el mar Rojo y desplazan a 94.000 personas
Estados Unidos ha acusado formalmente a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU de suministrar armas, financiación y entrenamiento a los hutíes de Yemen, en una reunión convocada este martes para abordar el repunte de los combates y su impacto en el mar Rojo. La representante estadounidense en la ONU, Linda Thomas-Greenfield, exigió la aplicación de las resoluciones 2140 y 2216, que prohíben el suministro de armas al grupo rebelde y establecen sanciones internacionales.
La acusación llega en un contexto de escalada militar: los hutíes han intensificado sus operaciones en Yemen y lanzado ataques contra Arabia Saudí en los últimos días, dejando al menos 13 civiles heridos, según datos de la coalición liderada por Riad. El Reino Unido confirmó daños en viviendas y alteraciones en el tráfico aéreo, mientras los rebeldes avanzan hacia el estrecho de Bab el Mandeb, clave para el comercio marítimo global. Naciones Unidas advirtió que, aunque los flujos comerciales no se han visto afectados de forma generalizada, la inestabilidad en la zona amenaza la seguridad energética internacional.
El avance hutí ha cambiado el mapa del conflicto: han capturado varias islas en el sur del mar Rojo y consolidado posiciones en la costa occidental de Yemen, mientras el Gobierno yemení —apoyado por Arabia Saudí— responde con una contraofensiva. La Organización Mundial de la Salud registró 2.883 víctimas desde el 6 de agosto, y la ONU informó de que 94.000 personas han sido desplazadas solo en las últimas semanas por los combates.
Washington alertó de que los ataques hutíes no solo afectan a Arabia Saudí, sino que ponen en riesgo la navegación internacional en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. El Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es vital para el transporte de petróleo y mercancías, y su inestabilidad podría disparar los costes logísticos a nivel global. La reunión del Consejo de Seguridad subraya la dimension regional del conflicto, con Irán como presunto proveedor clave de los hutíes y una escalada que podría extenderse más allá de Yemen.







