El ministro de Defensa dijo que el CNI alertó sobre la crisis, pero el vicepresidente de Gobierno desautorizó esa versión y acusó al PP y a Vox de faltar al respeto a Rabat
El ministro de Defensa, Félix Bolaños, declaró ante el Congreso que no existe evidencia de que Marruecos haya impulsado la llegada de 70.000 personas a la frontera de Ceuta el 30 de julio, contradiciendo la versión de la ministra Margarita Robles.
Según Bolaños, el Gobierno no disponía de información previa ni precisa sobre la magnitud de la afluencia, y advirtió que lanzar sospechas contra un país vecino sin pruebas equivale a faltar al respeto a Marruecos, a quien describió como un «socio fiable».
El vicepresidente político de facto, también responsable de la cartera de Presidencia y Justicia, desautorizó públicamente la afirmación de Robles de que el CNI había alertado sobre la crisis, subrayando que la agencia no emitió ninguna advertencia concreta antes de los hechos.
Los ministros del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, y de Exteriores, José Manuel Albares, mantuvieron su postura de exonerar a Marruecos, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó Ceuta el 31 de julio y calificó el episodio de «ataque a la integridad de España», elogiando simultáneamente la cooperación marroquí.
En el Parlamento, Bildu instó a dejar de usar a Marruecos como «paga fantas», ERC señaló que la falta de diplomacia dificultaría el apoyo parlamentario a la coalición, y Sumar exigió discutir el «régimen despótico marroquí» y el giro de política sobre el Sáhara que el Gobierno adoptó en 2022.
El Partido Nacionalista Vasco, el PNV y Junts también intervinieron: el PNV preguntó por qué la vigilancia fronteriza se abandonó antes de la masiva entrada y rechazó la repatriación de cadáveres, mientras Junts criticó la respuesta al espionaje con Pegasus como «silencio y cartas de agradecimiento».
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, reiteró el compromiso de devolver la normalidad a Ceuta antes del 31 de diciembre, aunque a 29 días de la avalancha no existe una cifra oficial de inmigrantes irregulares todavía presentes en la ciudad.
Fuente: El Mundo







