Jaume Collboni defiende el proyecto piloto en la Marina del Prat Vermell como alternativa a la red comercial privada, con costes reducidos por locales municipales y sin beneficios
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, ha lanzado este jueves un proyecto piloto de supermercados públicos en la ciudad para ofrecer productos básicos a precios más bajos, sin sustituir al comercio privado. El modelo, que arranca en el barrio de la Marina del Prat Vermell, busca reducir costes mediante locales municipales y la eliminación de márgenes de beneficio.
El proyecto, anunciado en un artículo en *El Periódico de Cataluña*, se enmarca en una prueba para verificar su viabilidad antes de extenderlo. Collboni ha comparado la iniciativa con experiencias similares en otras ciudades, como la de Nueva York, aunque destaca que Barcelona cuenta con una red de comercio de proximidad más desarrollada y sistemas públicos de acceso a la alimentación.
El piloto se centrará en un barrio en crecimiento, donde aún no está consolidada la oferta comercial. Según el alcalde, los costes —productos, salarios, luz, transporte y distribución— se compensarán con alquileres más bajos en locales públicos y la ausencia de ánimo de lucro, lo que permitiría reducir precios sin afectar a los comercios tradicionales.
La medida llega en un contexto de debate sobre la accesibilidad a productos básicos en zonas urbanas, donde el aumento de precios y la especulación inmobiliaria han pensionado el acceso a servicios esenciales. Collboni ha insistido en que la iniciativa no busca competir con el comercio privado, sino complementarlo en áreas con necesidades no cubiertas.






