El partido de extrema derecha supera a conservadores y socialdemócratas en intención de voto antes de las elecciones estatales de septiembre
El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) alcanza el 28% de intención de voto en el último sondeo de INSA para Bild am Sonntag, publicado el 14 de agosto, consolidándose como la fuerza más votada a nivel nacional y con opciones de lograr una mayoría absoluta sin precedentes en el estado de Sajonia-Anhalt el próximo 6 de septiembre.
La encuesta, realizada entre 1.203 personas con un margen de error del 3,1%, sitúa a la AfD ocho puntos porcentuales por encima del bloque conservador formado por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y su aliado bávaro, la Unión Social Cristiana (CSU), que registran su peor resultado desde octubre de 2021 con un 20%. Los Verdes se mantienen en el 13%, mientras que los socialdemócratas del SPD y La Izquierda (Die Linke) obtienen un 12% cada uno. El Partido Democrático Libre (FDP) lograría el 5% necesario para entrar en el parlamento, pero la Alianza Sahra Wagenknecht quedaría fuera con un 3%.
Sajonia-Anhalt, donde la AfD podría obtener una mayoría absoluta, abrirá el ciclo electoral el 6 de septiembre, seguido por Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín el día 20. Este escenario supondría la primera vez que la extrema derecha gobierne un estado alemán, un hecho que alteraría el equilibrio político en el Bundesrat —la cámara territorial— y reforzaría su influencia en la política nacional. La CDU, tradicionalmente dominante en la región, ha visto cómo su apoyo se desploma en favor de la AfD, que capitaliza el descontento con la gestión migratoria y económica del gobierno federal.
El avance de la AfD no es aislado: en las últimas elecciones europeas de junio, el partido superó el 15% a nivel nacional, y en algunos estados del este, como Turingia, ya supera el 30%. Analistas señalan que su crecimiento refleja una polarización creciente en Alemania, donde temas como la inmigración y la crisis energética han desplazado el debate hacia la derecha. La canciller Olaf Scholz, cuyo partido (SPD) también registra mínimos históricos, ha intentado contrarrestar este auge con medidas de seguridad más duras, pero sin éxito hasta ahora.
Las elecciones estatales de septiembre serán un termómetro clave para medir la capacidad de la AfD para traducir su apoyo en el poder institucional. Si logra gobernar Sajonia-Anhalt, el partido podría impulsar políticas como la restricción de la inmigración o la salida de Alemania de la UE, aunque su implementación dependería de acuerdos con otros partidos o de una mayoría parlamentaria estable. Mientras, la CDU ha descartado cualquier pacto con la AfD, pero su debilitamiento abre la puerta a coaliciones inéditas, como con Los Verdes o el SPD, para evitar que la extrema derecha lidere gobiernos regionales.
Fuente: La Razón (Internacional)







