La cúpula comunista china se reúne en secreto para contener el pánico económico y asegurar la soberanía tecnológica frente a Washington
La reunión en Beidaihe se lleva a cabo en un contexto de gran tensión, con la crisis económica y la guerra tecnológica con Estados Unidos en el horizonte. La segunda economía mundial sufre una severa brecha sectorial, con un consumo de hogares en declive y un desplome inmobiliario que sigue devorando las finanzas municipales.
La estrategia de Xi Jinping para asegurar la soberanía tecnológica implica una serie de medidas para proteger la industria tecnológica china de la competencia extranjera. El Gobierno ha impuesto una doctrina de mínimos basada en intervenir solo lo estrictamente necesario para salvar las cuotas anuales de crecimiento, esquivando a toda costa el sobreendeudamiento del Estado central.
Fuente: La Razón (Internacional)







