El PP acusa al Ejecutivo de «escamotearse» del control parlamentario tras la crisis migratoria en Ceuta, donde aún permanecen 9.000 inmigrantes
El Gobierno ha descartado que el presidente, Pedro Sánchez, comparezca en el Senado para explicar la crisis migratoria en Ceuta, donde más de 72.000 personas entraron los días 30 y 31 de julio, y ha concentrado las intervenciones de sus ministros en el Congreso de los Diputados.
Margarita Robles (Defensa), Félix Bolaños (Presidencia), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Manuel Albares (Exteriores) comparecerán ante comisiones parlamentarias entre el 25 y el 28 de agosto, todas a petición propia y en periodo extraordinario. La decisión responde, según Moncloa, a la necesidad de evitar duplicidades y priorizar la Cámara baja, «constitucionalmente prevalente». Cada ministro responderá únicamente sobre su área de competencia, lo que divide la explicación en cuatro sesiones separadas: CNI (Defensa), relación con Marruecos (Exteriores), despliegue militar (Defensa) y respuesta policial (Interior).
El Partido Popular, con mayoría absoluta en el Senado, había citado a los ministros entre el 12 y el 17 de agosto. El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, pidió por carta al presidente de la Cámara alta, Pedro Rollán, que desconvocara las comisiones, pero este se negó y acusó al Ejecutivo de intentar «escamotearse» del control parlamentario. Marlaska no acudió a su cita del 12 de agosto, lo que llevó al PP a anunciar un recurso ante el Tribunal Constitucional. Robles, sin embargo, aceptó comparecer el día 18, aunque luego solicitó posponerlo al periodo ordinario de sesiones por falta de tiempo para preparar su intervención.
La Diputación Permanente del Congreso, donde el PSOE y sus socios tienen mayoría, decidirá el 26 de agosto si convoca un pleno extraordinario con Sánchez. Para entonces, tres de los cuatro ministros ya habrán comparecido. El presidente no ha intervenido públicamente sobre el asunto desde el 31 de julio, cuando visitó Ceuta durante hora y media y calificó la entrada masiva de inmigrantes como un ataque y una violación de la integridad territorial. Desde entonces, ha permanecido en su residencia de La Mareta (Lanzarote), aunque Moncloa difundió una fotografía suya coordinando una reunión ministerial por videoconferencia el 7 de agosto.
La falta de una versión unificada del Gobierno ha generado tensiones internas. Marlaska afirmó que Interior no recibió ningún informe previo que alertara de la entrada masiva, mientras que Robles defendió el trabajo de los servicios de inteligencia, dependientes de su ministerio. La Cadena SER publicó que el CNI sí había advertido a Interior del riesgo, lo que añade contradicciones a la narrativa oficial. En Ceuta, donde aún permanecen entre 5.000 y 9.000 inmigrantes irregulares, según cifras del presidente local, Juan Jesús Vivas, Marlaska fue recibido con abucheos y gritos de «traidor» y «cobarde» durante su visita del 13 de agosto. Vivas reclamó reformas legales para expulsar de inmediato a los recién llegados y que ninguna solicitud de asilo prospere.
La ministra de Migraciones, Elma Saiz, visitará Ceuta el 16 de agosto, dieciocho días después de la entrada masiva. Sánchez reanudará su actividad oficial el 25 de agosto, coincidiendo con la comparecencia de Robles en el Congreso y un día antes de que la Diputación Permanente vote sobre su posible intervención en el pleno.
Fuente: Vozpópuli







