Familias denuncian racionamiento de comida, agua contaminada y casos de autolesión entre los 5.000 tripulantes
El senador demócrata Richard Blumenthal ha exigido este miércoles a la Armada de Estados Unidos que rinda cuentas sobre las condiciones a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado desde hace más de 250 días sin atracar —200 de ellos consecutivos, un récord— en una misión que lo ha llevado del mar de China Meridional a Oriente Medio.
Blumenthal, en una carta dirigida al secretario de Defensa, Pete Hegseth, detalló «informes sobre escasez de productos básicos, contaminación del agua, problemas de fontanería, deterioro de la salud mental y fallos de seguridad en la cubierta». El senador Ruben Gallego amplió las denuncias en la red social X, describiendo duchas con moho, agua caliente intermitente, comidas y jabón racionados, baños fuera de servicio y jornadas de 12 a 16 horas sin descanso. Gallego propuso una inspección bipartidista del Senado para investigar las condiciones, que calificó de «peligrosas» y atribuyó a la gestión del presidente Donald Trump durante la guerra contra Irán.
El Lincoln, con 5.000 tripulantes a bordo, partió de San Diego (California) el 21 de noviembre de 2025. Familiares de los marineros, reunidos con responsables de la Armada, denunciaron casos de autolesión y intentos de suicidio, así como racionamiento de alimentos. Una madre citada por el medio MSNOW relató que su hijo le describió «su hijo le describió amenazas de saltar del barco como señal de alarma por la gravedad de la situación
La crisis recuerda al caso del portaaviones USS Gerald R. Ford, que regresó a EE.UU. en 2024 tras 326 días en el mar —el récord desde la guerra de Vietnam—. Durante su travesía, el Ford sufrió un incendio en la lavandería que dejó sin descanso a 600 marineros y colapsos repetidos en los aseos, generando condiciones insalubres para sus 4.500 ocupantes. Ambos buques forman parte de la flota de la Armada desplegada en conflictos recientes, donde la prolongación de misiones ha agravado problemas logísticos y de salud mental.
El Departamento de Defensa no ha respondido aún a las peticiones de los senadores. Mientras, la presión de las familias y los legisladores se centra en fijar una fecha para el regreso del Lincoln, sin que la Armada haya confirmado plazos.
Fuente: El Mundo (Internacional)







