El presidente estadounidense califica al líder de la FIFA como «fantástico» tras la Copa del Mundo más exitosa, mientras federaciones de EE.UU. y Centroamérica exigen su dimisión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha respaldado públicamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantina, en medio de las críticas por sus planes de inversión privada para el Mundial y acusaciones de irregularidades en su gestión. En un comunicado emitido este lunes, Trump afirmó que «la FIFA cometería un terrible error si, por cualquier motivo, siquiera considerara reemplazar al presidente Gianni Infantina», al que calificó de «fantástico» y destacó que «presidió la Copa del Mundo más exitosa de la historia, por cuatro veces».
Infantina, que se enfrenta a la reelección en marzo de 2027, ha negado las acusaciones de corrupción y conflictos de interés, mientras la FIFA ha defendido su gestión, tachando las críticas de «un esfuerzo concertado para socavar» la organización. El respaldo de Trump contrasta con la postura de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, que, junto a federaciones de Canadá, Centroamérica y el Caribe, ha emitido un comunicado conjunto pidiendo su dimisión.
El conflicto se enmarca en un contexto de división interna en el fútbol mundial. Mientras Trump y organizaciones como la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la CONMEBOL apoyan a Infantina, las federaciones norteamericanas y caribeñas exigen transparencia y cambios en la gestión. La reelección de Infantina dependerá de los votos de las 211 federaciones miembro, donde su alianza con potencias futbolísticas como Sudamérica y África podría ser decisiva.
Las acusaciones contra Infantina incluyen presuntos beneficios irregulares derivados de una relación extramatrimonial y la falta de claridad en los contratos de inversión privada para futuros Mundiales. La FIFA, sin embargo, ha rechazado estas alegaciones, argumentando que forman parte de una campaña de desprestigio. El organismo no ha detallado aún si investigará internamente las denuncias.
El apoyo de Trump añade presión a las federaciones críticas, que ahora deben decidir si mantienen su postura o buscan un acuerdo con Infantino antes de la votación. La división refleja tensiones geopolíticas en el fútbol, donde potencias tradicionales como Europa y América del Norte chocan con bloques emergentes que ven en Infantino un aliado estratégico.
Fuente: El Debate (Internacional)







