Todd Blanche, defensor del presidente en juicios por pagos a la actriz y documentos clasificados, asume el cargo tras bloqueo republicano en el Senado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha nombrado este lunes a Todd Blanche como nuevo fiscal general del país en una ceremonia privada en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Blanche, que ejercía como fiscal general interino desde abril tras la destitución de Pam Bondi, fue abogado personal de Trump y dirigió su defensa en el juicio de Nueva York por los pagos irregulares a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña electoral de 2016.
El nombramiento, confirmado por la secretaria de Prensa de la Administración, Karoline Leavitt, en un mensaje en X, contó con la presencia de miembros del equipo de Trump, incluido el vicepresidente, JD Vance. Blanche, nacido en Denver en 1974, desarrolló su carrera como fiscal en el Distrito Sur de Nueva York antes de integrar el equipo legal del presidente en casos federales por el manejo de documentos clasificados y los intentos de revertir los resultados electorales de 2020.
Su designación como fiscal general interino generó controversia en mayo, cuando anunció la creación de un fondo de 1.800 millones de dólares para compensar a personas que, según el Gobierno de Trump, fueron objeto de persecución judicial injusta durante la Administración de Joe Biden. La iniciativa fue bloqueada por los senadores republicanos John Cornyn y Thor Tillis en el Comité Judicial del Senado, que exigieron su anulación antes de aprobar su nombramiento definitivo. Los demócratas votaron casi unánimemente en contra, acusándole de socavar la independencia del Departamento de Justicia.
Blanche también estuvo involucrado en la desclasificación de miles de archivos del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, una gestión que precipitó la salida de su predecesora, Pam Bondi. Antes de asumir el cargo, encabezó la delegación de Washington en la toma de posesión del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, aliado de Trump.
El nuevo fiscal general hereda un Departamento de Justicia con tensiones internas por su alineamiento con los intereses del presidente, especialmente en investigaciones pendientes sobre Trump y su entorno. Su papel en la defensa del mandatario en casos judiciales previos podría influir en la percepción de imparcialidad del organismo, clave en procesos electorales y en la aplicación de la ley federal.
Fuente: La Razón (Internacional)







