Después de cinco meses de operaciones, el Ejército estadounidense ha utilizado gran parte de sus reservas mundiales de misiles ATACMS y PrSM
Después de cinco meses de operaciones en Irán, el Ejército estadounidense ha utilizado gran parte de sus reservas mundiales de misiles tácticos de largo alcance (ATACMS) y de los nuevos misiles de ataque de precisión (PrSM), las dos principales armas terrestres para alcanzar objetivos a cientos de kilómetros de distancia con gran precisión.
La guerra con Irán ha dejado al descubierto uno de los puntos débiles del enorme poder militar de Estados Unidos, ya que es posible consumir en unos meses unas armas que la industria necesita años para reponer.
El contexto de la guerra en Oriente Próximo
La situación en la región se ha vuelto cada vez más compleja, con la participación de varios países y la creciente tensión entre Estados Unidos y otros actores regionales.
Implicaciones para la seguridad global
La agotación de las reservas de misiles tácticos por parte de Estados Unidos podría tener implicaciones significativas para la seguridad global, ya que podría afectar la capacidad del país para responder a amenazas en otras partes del mundo.
Según la Ley de Asuntos Militares, el Departamento de Defensa de Estados Unidos es responsable de gestionar y mantener las reservas de armas y municiones del país. La agotación de las reservas de misiles tácticos podría requerir una revisión de la estrategia de defensa del país y la asignación de recursos para reponer las armas utilizadas.
La guerra en Irán también ha destacado la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. La participación de varios países en la coalición liderada por Estados Unidos ha demostrado la capacidad de la comunidad internacional para trabajar juntos para lograr objetivos comunes.
Fuente: ABC (Internacional)







