Pablo Fernández y Nahuel González exigen que España organice el torneo solo con Portugal y denuncian el uso de migrantes como arma política
El coportavoz estatal de Podemos, Pablo Fernández, ha pedido este miércoles que Marruecos sea expulsado de la organización del Mundial 2030, al considerar al país una “dictadura” que, según ha afirmado, “atenta contra la soberanía de España” tras la reciente crisis migratoria en Ceuta.
Fernández ha expresado tanto en sus redes sociales como en declaraciones a la cadena Cuatro que España debería organizar el torneo únicamente junto a Portugal y que, a su juicio, Marruecos no debería ni siquiera disputar la competición, al igual que “todas las dictaduras”. El dirigente de Podemos ha calificado a Marruecos como una “dictadura que no respeta los derechos humanos” y le ha atribuido la responsabilidad de las muertes registradas durante la crisis migratoria, que ha definido como “una operación política orquestada contra España”, en referencia a los acontecimientos ocurridos el pasado jueves en la frontera de Ceuta.
La petición de Fernández coincide con la planteada por el dirigente de IU y diputado de Sumar en el Congreso, Nahuel González, quien considera que España no debería compartir la organización del Mundial con un país que, según sostiene, utiliza a “gente desesperada para sus intereses geoestratégicos”, en referencia a Marruecos.
De hecho, Sumar ha registrado una iniciativa para que el Congreso se pronuncie sobre la conveniencia de que España reconsidere la organización conjunta del Mundial 2030 con Marruecos. La propuesta plantea que el Gobierno estudie esa posibilidad junto con la FIFA, la Real Federación Española de Fútbol y el Gobierno de Portugal, tercer país organizador del campeonato.
En este sentido, es importante recordar que la organización del Mundial 2030 es un proceso que se encuentra en una fase avanzada, con varios países ya comprometidos con la organización del torneo. La expulsión de Marruecos de la organización podría tener consecuencias importantes para el proceso de organización del Mundial, y podría afectar a la imagen de la FIFA y de la UEFA.
Además, la crisis migratoria en Ceuta ha generado un debate intenso en España sobre la cooperación con Marruecos en proyectos internacionales, especialmente en un contexto donde el Gobierno español mantiene una relación diplomática compleja con Rabat.
Fuente: Electomanía







