La socialdemócrata iniciará los contactos el lunes e informará al presidente del Riksdag el 12 de octubre, con 176 escaños frente a 173
La líder socialdemócrata sueca, Magdalena Andersson, recibió este viernes el encargo formal del presidente del Parlamento, Andreas Norlén, para intentar formar Gobierno tras el triunfo de la coalición de centroizquierda en las elecciones legislativas del 13 de septiembre. Andersson ya había devuelto el mandato el pasado martes, tras la decisión del Partido de Izquierda de apoyar a Norlén —candidato conservador— en su cargo como presidente del Riksdag.
Andersson iniciará los contactos formales el lunes y deberá informar de los avances a Norlén el 12 de octubre, aunque podría disponer de más tiempo para seguir negociando. El proceso concluirá con una votación en el Parlamento para elegir primer ministro, según confirmó Norlén tras reunirse con los líderes de todos los partidos representados.
La coalición de centroizquierda, liderada por Anderson, obtuvo 176 escaños frente a los 173 del bloque conservador, pero su victoria se vio lastrada por divisiones internas: el Partido de Izquierda solo acepta apoyar un Gobierno en el que participe, mientras que el Partido Centrista —que años atrás formaba parte del bloque de derecha— se opone a cualquier acuerdo que incluya a la ultraderecha Demócratas de Suecia (SD), tercera fuerza parlamentaria.
El SD, que perdió tres puntos en estas elecciones y ya no es la segunda fuerza parlamentaria, había acordado en primavera integrarse en un eventual Gobierno liderado por Ulf Kristersson (Partido Conservador). El Partido Centrista ha reiterado que nunca respaldará un ejecutivo que incluya a los ultraderechistas.
El Partido Socialdemócrata gana con el 28 % de votos, su peor resultado en casi un siglo
El Partido Socialdemócrata —formación de Andersson— ganó las elecciones con el 28% de los votos, su peor resultado en casi un siglo, seguido por el Partido Conservador (19,8%) y los Demócratas de Suecia (que retrocedieron tres puntos). Para convocar elecciones anticipadas —algo que no ocurría desde 1958—, se requieren cuatro votaciones fallidas para elegir primer ministro.
En 2018, tras cuatro meses de negociaciones y dos votaciones fallidas, el socialdemócrata Stefan Löfven logró un acuerdo con los centristas, liberales y el Partido de Izquierda para gobernar en minoría, con apoyo externo del Partido Verde. El Partido Centrista rechaza cualquier acuerdo de gobierno con el SD, lo que limita las opciones de Andersson para sumar los 176 escaños necesarios para gobernar.
El calendario y los obstáculos políticos
El Partido de Izquierda —clave para sumar apoyos— exige participar en el ejecutivo, mientras que el Partido Centrista rechaza cualquier alianza con el SD, lo que limita las opciones de Anderson a un Gobierno minoritario con apoyo externo, similar al de Löfven en 2018.
El SD acordó con el resto de fuerzas del bloque de derecha formar parte de un hipotético próximo gobierno de Kristersson. Si Andersson no logra un acuerdo, el proceso podría alargarse hasta nuevas elecciones, aunque la Constitución sueca exige cuatro votaciones fallidas antes de convocarlas.




