Una jueza del TSE prohibió exhibir la silla vacía de Lula y un juez del STF admitió a Renán Santos, de Misión, sin los parlamentarios requeridos
Brasilia, 2 de octubre de 2026 — El debate presidencial que debía cerrar la campaña antes de las elecciones del domingo quedó cancelado tras la renuncia de Flávio Bolsonaro y dos resoluciones judiciales que alteraron su formato. La televisión Globo, organizadora del evento, anunció la suspensión minutos después de que el candidato de la derecha abandonara la participación, alegando injerencia indebida de los tribunales.
La primera decisión prohibió a Globo mostrar el atril vacío del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien decidió no asistir. Una segunda resolución del Supremo Tribunal Federal (STF) permitió la participación de Renán Santos, candidato de Missão (Misión), pese a no cumplir los requisitos parlamentarios. Santos, que llegó a afirmar estar confundido, pero eufórico por su inclusión, no pudo participar finalmente al cancelarse el debate.
Flávio Bolsonaro acusó a la justicia de favorecer a Lula, quien busca un cuarto mandato. Ronaldo Caiado, otro candidato, denunció un atentado a la democracia y culpó a Lula de provocar el caos. Mientras, el STF desactivó una falsa alarma de bomba frente a su sede en Brasilia.
Debate cancelado antes del 2 de octubre tras renuncia de Bolsonaro
La jueza del Tribunal Superior Electoral (TSE) prohibió mostrar el atril vacío de Lula y dirigir preguntas a esa silla, una medida que Globo consideró una injerencia en su autonomía para organizar el evento. El STF, por su parte, decidió que Santos podría participar pese a no tener los parlamentarios suficientes.
Según Globo, las resoluciones judiciales «generaron inseguridad jurídica» y obligaron a suspender el evento. Flávio Bolsonaro denunció que la justicia favoreció a Lula.
Las fiestas de poder y el escándalo financiero
Mientras la política brasileña se enfrascaba en el caos electoral, la revista Piauí reveló detalles de un escándalo paralelo: el banquero Daniel Vorcaro, acusado de liderar la mayor estafa financiera de la historia del país, habría organizado fiestas sexuales con políticos, jueces y figuras del poder. Según la publicación, Vorcaro dirigía un «Departamento de entretenimiento y sexo» en São Paulo, al que invitaba a invitados de alto nivel.
La Policía Federal determinó que la alarma de bomba frente al STF era falsa, mientras los candidatos se preparan para un domingo electoral sin debate final. Lula, por su parte, no asistió al debate y concedió una entrevista a un pódcast.





