PSC y ERC defienden el programa, dotado con 100 millones, que la Generalitat aplicará sin validación parlamentaria para mayores de 40 años
Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña, ha impulsado un programa de ‘compra compartida’ de viviendas que, tras ser rechazado por el Parlament, se aplicará sin necesidad de su aprobación. La iniciativa, dotada con 100 millones de euros iniciales, permitirá a la administración adquirir pisos en copropiedad con ciudadanos mayores de 40 años que no puedan acceder a una hipoteca tradicional.
El programa, defendido como «inédito» por Illa, se basa en artículos del Código Civil de Cataluña que nunca se han usado. La Generalitat asumirá el 50% de la propiedad para personas de hasta 55 años, que podrán vivir en ella 50 años, y el 60% para mayores de esa edad, con 40 años de uso. Los beneficiarios podrán vender o heredar la propiedad, pero la administración tendrá preferencia para recomprarla.
El rechazo parlamentario, con votos en contra de Junts, PPC, Vox, CUP y Aliança Catalana y la abstención de Comuns, no bloquea su aplicación, ya que el programa no requiere validación legislativa. El PSC y ERC fueron los únicos partidos que apoyaron la medida.
El programa se enmarca en un debate más amplio sobre políticas de vivienda en España, donde comunidades como Madrid o País Vasco han implementado ayudas directas o bonificaciones fiscales. Sin embargo, la fórmula catalana destaca por su enfoque en la copropiedad pública-privada, un modelo que podría ser replicado en otras regiones si demuestra eficacia.
La oposición votó en contra de la medida. El programa comenzará a operar en los próximos meses, con prioridad para municipios con mayor presión inmobiliaria, como Barcelona, Girona o Tarragona.





