Moncloa sostiene que el presidente ceutí descartó hablar con Sánchez el 27 de julio y que la conversación entre ambos se produjo el día 30
La Presidencia del Gobierno ha replicado este jueves a las acusaciones del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien aseguró que su equipo llamó ocho veces sin respuesta a la Moncloa antes de la llegada masiva de migrantes. Según fuentes del Ejecutivo, solo hubo 9 llamadas registradas entre el 27 y el 30 de julio, todas atendidas en el acto o en minutos, y ninguna de las ocho supuestamente perdidas aparece en los registros oficiales.
El Gobierno detalla que las comunicaciones se produjeron entre Pablo García (jefe de gabinete de Vivas) y Diego Rubio (jefe de gabinete de Sánchez), con participación ocasional de Ángel Alonso (director adjunto de Presidencia). La primera llamada, el 27 de julio a las 8:39, duró seis minutos y abordó el incremento de cruces a nado. Vivas, según Moncloa, excluyó explícitamente hablar con Sánchez y no mencionó medidas como la declaración de emergencia. Ese mismo día, a las 20:58, Vivas alegó cuatro llamadas consecutivas sin respuesta, pero su propio gabinete no envió ningún mensaje alternativo (SMS, WhatsApp o voz) para confirmarlas.
WhatsApp cruzados el 28 de julio entre García y Rubio
El 28 de julio, García intentó contactar a Rubio a las 8:12, pero no hubo respuesta hasta las 8:30, cuando Rubio llamó sin éxito. Tras este segundo intento fallido, sí hubo comunicación por WhatsApp: Rubio respondió a un mensaje de García a las 8:16 con una llamada y otro mensaje. El 30 de julio, Vivas solicitó por primera vez hablar con Sánchez, lo que se concretó en una llamada a las 12:55. Ese día también se coordinó la visita de Sánchez a Ceuta al día siguiente.
Moncloa subraya que las ocho llamadas perdidas que denuncia Vivas no constan en registros y que, en los dos supuestos bloques de intentos fallidos (27 de julio a las 20:58 y 28 de julio entre 8:12 y 8:16), solo el primer intento del 27 de julio tuvo continuidad. Además, las peticiones de Ceuta fueron derivadas a los ministerios competentes para aumentar capacidades de acogida y traslados a la península, según la versión oficial.
Vivas pide hablar con Sánchez el 30 de julio
La crisis migratoria en Ceuta, que superó los 10.000 migrantes en julio (casi el doble de su capacidad oficial), reveló tensiones entre el Gobierno central y las ciudades autónomas. Mientras Vivas exigió refuerzos policiales y una declaración de emergencia nacional, Sánchez optó por una respuesta coordinada con ministerios y una visita presencial. El conflicto reabre el debate sobre la gestión de fronteras y la autonomía de Ceuta y Melilla, dos territorios con regímenes especiales pero sin competencias plenas en seguridad fronteriza.






