El rey Mohamed VI encarga a la dirigente del PAM (liberal) la creación del Ejecutivo para 2026-2031, relevando a Aziz Ajanuch tras una legislatura de coalición
Fatima Ezcaray El Mansour, dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), ha recibido del rey Mohamed VI el encargo oficial de formar el próximo Gobierno de Marruecos, convirtiéndose en la primera mujer en asumir esta responsabilidad desde la independencia del país en 1956. El monarca le comunicó personalmente la decisión este martes 29 de septiembre en el Palacio Real de Rabat, según confirmó el gabinete real en un comunicado.
Mansour, de 50 años, deberá ahora negociar con otras formaciones políticas para conformar el Ejecutivo que gobernará Marruecos durante la legislatura 2026-2031. Su nombramiento llega seis días después de que el PAM obtuviera la victoria en las elecciones legislativas celebradas el pasado 23 de septiembre, consolidando su liderazgo en el panorama político marroquí.
La nueva primera ministra cuenta con una amplia trayectoria política: fue alcaldesa de Marrakech, directora del PAM y ministra de Vivienda y Urbanismo en el Gobierno saliente, presidido por el conservador Aziz Janucá. Su relevo al frente del Ejecutivo marca el fin de una legislatura en la que el PAM gobernó en coalición con otras fuerzas políticas.
Un hito histórico en la política marroquí
El nombramiento de Mansour no responde únicamente a un gesto simbólico, sino a su consolidada experiencia en la gestión pública. Observadores consultados por agencias internacionales, como Efe, señalan que su designación responde a su perfil como «responsable con una larga trayectoria política», en un país donde las mujeres han ocupado puestos de alto nivel desde el inicio del reinado de Mohamed VI. Entre sus precedentes destacan figuras como Zoulija Nashi (1945-2015), consejera real, o Zineb Adaoui, primera mujer en ocupar el cargo de wali (gobernador) en Marruecos.
Sin embargo, este encargo no implica un cambio en la estructura política del país. El PAM, de orientación liberal, mantendrá su liderazgo en el Gobierno, aunque deberá negociar con otras formaciones para asegurar una mayoría parlamentaria estable. Su victoria electoral, aunque clara, no le otorga una mayoría absoluta, lo que obligará a Mansour a buscar alianzas estratégicas en los próximos días.
Aziz Janucá con coalición PAM, Mansour debe replicar o redefinir
El Gobierno saliente, presidido por Aziz Janucá, estuvo marcado por una coalición entre el PAM y otras fuerzas políticas, una fórmula que ahora Mansour deberá replicar o redefinir. Su principal reto será consolidar políticas clave, como la reforma urbana —área en la que ya tuvo experiencia como ministra— y abordar desafíos económicos, especialmente en un contexto de tensiones regionales y presiones sociales.
El PAM, fundado en 2017, se ha posicionado como una alternativa moderada frente a partidos más conservadores o islamistas. Su victoria electoral refleja un cambio en el electorado marroquí, que parece priorizar la estabilidad y la modernización sobre otros discursos políticos. No obstante, Mansour deberá demostrar capacidad de negociación para mantener el apoyo parlamentario durante los próximos cinco años.
Mientras tanto, el rey Mohamed VI ha evitado pronunciarse públicamente sobre el contenido del futuro Gobierno, centrando su mensaje en la continuidad institucional. Su decisión, sin embargo, abre una nueva etapa en la historia política de Marruecos, donde el papel de las mujeres en puestos de poder sigue siendo minoritario pero en crecimiento.



