La Junta permite fondear sin arrastre en áreas clave de Málaga y Granada, donde el turismo submarino amenaza ecosistemas protegidos
La Junta de Andalucía ha aprobado un sistema para evitar que los barcos usen el ancla en zonas del Mediterráneo donde los fondos marinos albergan corales y praderas de posidonia, ecosistemas clave y en riesgo por el turismo submarino. La medida afecta a áreas concretas de Málaga y Granada, como Almuñécar, donde el arrastre de anclas destruye estos hábitats.
El plan, impulsado por la Consejería de Medio Ambiente, busca proteger estos fondos —considerados tesoros naturales— frente al aumento de buceadores y embarcaciones turísticas. Según datos de la Junta, el arrastre de anclas daña hasta un 30% de los fondos en zonas de alta afluencia, lo que obliga a buscar alternativas como boyas de fondeo.
Esta iniciativa se enmarca en la Ley de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, que obliga a evaluar el impacto de actividades turísticas en áreas sensibles. Aunque no es la primera vez que se restringen anclajes en el Mediterráneo, esta medida destaca por su enfoque en zonas costeras con alta presión turística, donde el buceo recreativo ha crecido un 25% en los últimos cinco años.
La decisión ha generado expectación entre ecologistas, que ven en ella un avance, pero también esgrimen la necesidad de ampliarla a otras zonas costeras. Mientras, el sector náutico ya ha mostrado reservas por posibles restricciones adicionales, aunque la Junta asegura que las alternativas de fondeo no afectarán a la seguridad ni a la operatividad de los barcos.
Para garantizar la protección de los ecosistemas, la Junta ha autorizado que los barcos que se dirijan a las áreas de Almuñécar y otras zonas de Málaga y Granada puedan fondear sin tirar el ancla, utilizando en su lugar sistemas de anclaje alternativos como boyas de fondeo. Este método reduce el riesgo de dañar los delicados corales y praderas de posidonia, asegurando que la actividad turística submarina continúe de forma sostenible.






