El contrato, sin concurso público, benefició a una empresa que luego compró la sociedad vinculada al edil socialista
Miguel Ángel Cortés Ramis, regidor de Comercio, Promoción de la Ciudad y Gestión Digital del Ayuntamiento de Inca, enfrenta una crisis política tras adjudicar directamente un contrato de 78.950 euros a una empresa propiedad de su exsocio para un sistema de gestión informativa municipal.
El Partido Popular (PP) de Inca denunció que el encargo, con una vigencia inicial de un año y dos prórrogas solicitadas por el propio Cortés, se concedió sin concurso público. Además, la empresa beneficiaria adquirió posteriormente la sociedad que había pertenecido al regidor, lo que ha generado sospechas de conflicto de intereses.
El alcalde socialista Virgilio Moreno se enfrenta ahora a una interpelación directa del PP, que le exige aclarar si conocía el expediente y si avala la actuación de su equipo. El candidato popular a la alcaldía, Miquel Ferrer, advirtió que, de no dimitir Cortés, Moreno deberá proceder a su cese «por higiene política».
El contrato, orientado a un CRM municipal, se extendió más allá de su plazo inicial debido a solicitudes del propio regidor, según denunció el PP. La oposición cuestiona la transparencia del proceso y exige explicaciones urgentes.
El Ayuntamiento de Inca, con mayoría socialista, deberá ahora aclarar si se siguieron los procedimientos legales en la adjudicación, un caso que podría escalar si no se resuelven las dudas sobre posibles irregularidades.






