Sare, su colectivo de apoyo, exige liberar a los últimos presos de ETA en régimen cerrado mientras el partido busca mayorías en Euskadi y Navarra
EH Bildu ha impulsado indirectamente la demanda de excarcelación de los 39 últimos etarras en prisión bajo su influencia, mediante su brazo de apoyo a presos, Sare. La organización convocó para el 9 de enero una manifestación anual con el objetivo declarado de lograr su liberación, según anunció el pasado 21 de septiembre.
Estos presos cumplen condenas en régimen cerrado, la máxima seguridad penitenciaria española. La estrategia de EH Bildu busca presionar desde su base social mientras el partido avanza en su objetivo de desbancar al PNV en el País Vasco y al PSN en Navarra, donde compite por formar gobierno.
El contexto legal es clave: la Audiencia Nacional, competente en estos casos, no tiene previsto modificar las condenas por decisión propia. La excarcelación dependería de una revisión judicial o de un cambio en la normativa penitenciaria, algo que hasta ahora no ha ocurrido. El último etarra en salir de prisión fue en 2021, tras cumplir su condena.
Las víctimas del terrorismo, organizadas en ETA Asociaciones de Víctimas del Terrorismo, han criticado históricamente estas movilizaciones. En 2025, el entonces ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, rechazó cualquier indulto o reducción de penas para etarras, alineándose con la postura mayoritaria del PSOE y el PP.
La presión de EH Bildu se produce en un momento de tensión política en Euskadi, donde el partido de Arnaldo Otegi ha ganado peso electoral en los últimos comicios. Su estrategia combina el discurso de reconciliación con la movilización social, aunque sin asumir públicamente la demanda de excarcelación.






