AL MINUTO:
En directoCeuta colapsa con 10.000 migrantes sin alojamiento
Sáb. Sep 26th, 2026

Victoria Fernández vence a Montero en primarias del PSOE-A y abre grieta en Andalucía

Publicidad

Actualización (26 de septiembre a las 22:31):

La derrota de la secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, consolida a Victoria Fernández como candidata a las municipales de 2027 con apoyo del sanchismo

Victoria Fernández ha arrebatado la candidatura a la secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, en las primarias celebradas hoy. El resultado, que consolida su posición como favorita para liderar la lista del partido en las elecciones municipales de 2027, refleja una fractura interna en el PSOE-A tras los malos resultados electorales, especialmente tras la derrota del 17 de mayo.

Fernández, incorporada a la Ejecutiva del PSOE-A en febrero de 2025 con el respaldo de Luis Planas y su entorno —vinculado al sector más cercano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez—, supera a Montero en un contexto de crisis para el partido. La victoria de Fernández, respaldada por el sanchismo, marca un giro en la estrategia del PSOE en Andalucía, donde la formación busca recuperar el terreno perdido frente al PP y Vox.

La derrota de Montero, secretaria general del PSOE-A desde 2022, llega en un momento clave para el partido, que afronta las elecciones municipales de 2027 con una organización interna debilitada. Córdoba, donde se ha producido esta primarias, se convierte en un símbolo de las tensiones internas, especialmente tras la derrota electoral del 17 de mayo, que dejó al PSOE-A en una posición minoritaria en la región.

El resultado también pone de manifiesto la lucha de poder dentro del partido, donde el sector más cercano a Sánchez —representado por Planas— ha logrado imponer su candidato frente a la línea de Montero. Este enfrentamiento refleja las divisiones internas del PSOE, que buscan consolidar una candidatura unitaria para las próximas elecciones, aunque el proceso no ha estado exento de polémicas.

El hecho de que las primarias se celebraran en Córdoba, una ciudad que históricamente ha sido un bastión del PSOE en Andalucía, añade un matiz simbólico a la derrota de Montero. La elección de este escenario subraya la intención del partido de demostrar que la crisis interna no se limita a la capital, sino que afecta a todo el territorio andaluz, y que la nueva dirección liderada por Fernández pretende reactivar la presencia del PSOE en municipios donde la pérdida de apoyo ha sido más pronunciada.


El concejal supera a Victoria Fernández —representante del sanchismo— y a Ángel Ortiz, pero ningún candidato alcanzó el 50% necesario para evitar un nuevo escrutinio el 3 de octubre

José Antonio Romero, concejal del Ayuntamiento de Córdoba y diputado provincial, ha ganado las primarias del PSOE en Córdoba capital con 190 votos, según los resultados oficiales publicados este martes. La victoria le enfrenta a Ángel Ortiz, segundo con 124 apoyos, en una segunda vuelta prevista para el próximo sábado 3 de octubre, ya que ningún candidato superó el 50% de los sufragios necesarios para resolver la candidatura en primera vuelta.

Romero dominó en cinco de las ocho agrupaciones locales, destacando en Valdepeñeros (46 votos), Peri urbana (43), Ciudad Jardín (39), Sureste (29) y Alcolea (7). Ortiz, en cambio, lideró en Sur (58 votos) y Figueroa (24), mientras que Victoria Fernández, parlamentaria andaluza y hasta ahora considerada la candidata del sector más cercano al Gobierno de Pedro Sánchez, quedó tercera con 106 votos, concentrados principalmente en el distrito Centro (57).

La segunda vuelta enfrentará directamente a Romero y Ortiz, cuyos resultados reflejan una división territorial clara: Romero arrastra mayor apoyo en las zonas periféricas y de menor densidad poblacional, mientras Ortiz concentra su respaldo en los barrios céntricos y de mayor peso electoral.

El resultado consolida a Romero como el candidato más votado en el proceso, pero deja al descubierto las tensiones internas del PSOE cordobés, donde el sector más cercano al Gobierno —representado por Fernández— no logró imponerse en una ciudad donde el partido gobierna en coalición con Podemos desde 2019.

El contexto: un partido dividido y una candidatura sin consenso

La victoria de Romero no es casual: en abril de 2025, el actual ganador fue relevado como portavoz en la Diputación de Córdoba en favor de Esteban Morales, un movimiento que entonces se interpretó como un intento de equilibrar el peso entre las distintas facciones internas. Fernández, por su parte, había sido considerada la candidata oficial del sector más alineado con la dirección nacional del PSOE, pero su tercer puesto en las primarias refleja el descontento con la gestión centralizada desde Madrid.

Las primarias en Córdoba capital son clave no solo por su peso demográfico —la ciudad concentra el 30% del censo del PSOE en la provincia—, sino porque el resultado influirá en la estrategia del partido para las elecciones autonómicas de 2027. Un triunfo de Romero podría fortalecer a las bases locales frente a las directrices de la dirección andaluza, mientras que Ortiz representa una apuesta por un perfil más cercano a las políticas sociales y urbanas, áreas donde el PSOE cordobés ha perdido apoyo en los últimos años.

¿Qué se juega cada candidato?

Romero, con un perfil más técnico y vinculado a la gestión municipal, apuesta por consolidar su liderazgo en el ámbito provincial, donde ya ostenta el cargo de diputado. Su victoria en zonas periféricas sugiere un apoyo entre los sectores más críticos con la coalición con Podemos, que en Córdoba ha generado fricciones por temas como la vivienda o la movilidad. Ortiz, en cambio, ha construido su imagen alrededor de políticas sociales y la defensa de los barrios céntricos, donde el descontento con la gestión actual es mayor.

Fernández, aunque quedó tercera, sigue siendo una figura relevante: su derrota en las primarias podría debilitar aún más la influencia del sector san chista en Córdoba, donde el Gobierno central ya enfrenta críticas por su manejo de políticas como la reforma laboral o el Pacto de Toledo. Su bajo resultado en agrupaciones como Sur o Centro —zonas con mayor densidad de votantes mayores y de clase media— refleja el rechazo a un discurso percibido como demasiado alineado con las directrices de Madrid.

La segunda vuelta del 3 de octubre será decisiva: si Romero gana, reforzará su posición como líder de un sector del PSOE cordobés más crítico con la coalición y con el Gobierno central. Si Ortiz vence, podría abrir una brecha entre las bases locales y la dirección provincial, donde Juan Espadas, presidente de la Junta de Andalucía, mantiene un equilibrio delicado entre las distintas facciones.

El resultado también tendrá repercusiones en la estrategia del PSOE para las elecciones autonómicas de 2027. Una victoria de Romero podría impulsar a candidatos con perfiles más técnicos en otras zonas de la provincia, mientras que un triunfo de Ortiz podría reactivar el debate sobre la necesidad de un giro hacia políticas más sociales, un tema que el partido evita abordar abiertamente por miedo a dividir aún más a sus militantes.

En un contexto donde el PSOE andaluz ya enfrenta desafíos como la caída de votos en zonas rurales o el desgaste por la gestión de la crisis económica, las primarias de Córdoba capital son un termómetro de hasta qué punto el partido puede mantener la unidad interna sin ceder a las demandas de sus bases.

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *