El Tribunal Superior de Justicia de Valencia confirma cuatro años de cárcel por vender un piso heredado sin consentimiento familiar
Un hombre será juzgado el próximo miércoles 30 de septiembre en la Audiencia Provincial de Valencia por estafar a una anciana de Madrid al venderle un piso en Sagunto que no era suyo. El Ministerio Público pide cuatro años de cárcel por un delito de estafa agravada, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
El caso, conocido como el de Maricarmen, se remonta a enero de 2016, cuando el acusado vendió a la víctima una casa heredada de su padre por 10.000 euros. Según la acusación, el hombre mintió sobre el consentimiento de sus hermanos y no tenía derecho legal sobre la propiedad. La anciana, engañada, invertió en reformas (electricidad, fontanería, pintura) hasta que recibió notificaciones de desahucio y perdió el rastro del estafador.
Este caso refleja una crisis de desahucios y fraudes inmobiliarios en España, donde el Tribunal Superior de Justicia de Valencia ya ha confirmado los hechos. La sentencia podría establecer un precedente para casos similares, donde ancianos y personas vulnerables son víctimas de estafas con viviendas heredadas o en proceso de transmisión.
El juicio se celebra en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia, donde se evaluará si el acusado actuó con dolo (intención de engañar) y si la víctima sufrió perjuicio económico y emocional al quedarse sin hogar. La pena solicitada, cuatro años de prisión, se basa en la gravedad del engaño y el daño causado a una persona mayor.
Según el Código Civil español, la venta de una propiedad heredada requiere el consentimiento de todos los herederos, salvo que exista una autorización judicial. En este caso, el acusado no obtuvo dicho consentimiento, lo que agrava la responsabilidad penal y civil del estafador.




